Volver |enviar a un amigo |imprimir | | aprobar

Acierto / Desacierto


ED Nº 183, Septiembre 2010
Ponerse al día para mirar al pasado

TEXTOS Y FOTO GONZALO DONOSO


El terremoto sacudió a Chile también en su memoria arquitectónica. Buena parte del patrimonio del valle central que ha sobrevivido hasta nuestros días –iglesias, capillas, casas de fundo, villorrios y, en muchos casos, también sencillas casas de campesinos– estaba construido con adobe, material que tuvo un lamentable comportamiento estructural, produciendo colapsos masivos y cobrando vidas humanas. Este desastre ha abierto amplias discusiones respecto de la seguridad del adobe.

Ciertamente estigmatizado como inseguro desde hace tiempo y sin normativas claras respecto de su uso, muchos han caído por ignorancia en calificar su uso como “peligroso”. La verdad es que el adobe internacionalmente está siendo objeto de normalización y estudios científicos para su uso estructural seguro y asísmico, tanto en Francia (ver CRATerre, Universidad de Grenoble) como en Estados Unidos y la UNESCO, con resultados notables. Frente al uso del cemento –cuya industria es altamente emisora de Co2– el del adobe es ideológicamente más correcto, como alternativa verde de construcción para el futuro. Quizás el “Cartel del Cemento” se beneficie con la desinformación imperante.

Incluso más lamentable y destructor que el terremoto mismo, la demolición indiscriminada “a la rápida” y sin diagnóstico calificado por parte de muchos municipios atolondrados, ha producido pérdidas irrecuperables en la memoria arquitectónica de la zona central.

En este devastador contexto, es de celebrar el uso de tecnologías apropiadas (adobe armado) para la recuperación financiada por el BID de la Iglesia de San Pedro de Alcántara, poblado que data del siglo XVII, fundado en torno a un convento franciscano y unos de los más lindos del Valle de Colchagua. Lo destacable en este caso es que esta iglesia, construida en adobe grueso y tendido, estaba ya en proceso de restauración durante el terremoto, poniendo a prueba satisfactoriamente la tecnología de refuerzos utilizada, resistiendo sin mayores daños las solicitaciones sísmicas. De manera gruesa el adobe es reforzado en sus caras con una malla metálica que es posteriormente estucada, entregándole a la estructura la elasticidad requerida. Una cadena superior amarra la albañilería transmitiendo eficientemente los esfuerzos. De costo relativamente razonable, esta tecnología, aplicada localmente por el arquitecto Mauricio Cortés, es un acierto indiscutible. Esta experiencia abre el desafío de la recuperación de estructuras que todavía están en pie. Muchas de ellas han sido utilizadas en Nuevo México y Baja California, también zonas sísmicas.

El adobe como material está lejos de ser inapropiado o “inmoral”, como dicen algunos, para nuestro país y existen técnicas apropiadas y económicas para su uso asísmico. 
 
 

Comenta este artículo

Código de seguridad
Refescar

1 Comentarios 

Publicado Viernes 10 de Septiembre, 2010 - 15:17 hrs.
Excelente!! Ojala esta revista se preocupara mas de los espacios publicos y del patrimonio, no solo de los livings...

Espacios / Inspiración

Busca lo que estas pensando y encuentra lo que mas te gusta.

Destacados

DATOS ED ENERO/FEBRERO 2012

Pareos Hortensia - Flor de Manos - Sandwiches Originales...

Registro ED.cl

Política de Privacidad