Volver |enviar a un amigo |imprimir | | aprobar

Actualidad ED


ED Nº 179, Junio 2010
El buen gusto argentino
 

POR MARIA JESUS CARVALLO // FOTOS MACARENA ACHURRA Y COMPAÑIA DEL COMERCIO



Compañía del Comercio en Chile

Vista de la tienda de Arenales en Buenos Aires

Todo organizado por colores y texturas

Pensando en ayudar a los clientes a elegir más fácilmente los géneros que necesitan.

Más de mil géneros distintos donde elegir

Aquí se ven sedas naturales hiladas y tejidas a mano, diferentes linos, además de terciopelos cien por ciento algodón y estampados.

Rafias de algodón, linos rayados y cheniles de poliéster de algodón

Vitrina de la tienda que Compañía del Comercio tiene en la calle Arenales en Buenos Aires

 
Una linda casa de estilo italiano en Buenos Aires fue el punto de partida de la tienda de géneros Compañía del Comercio. Por más de ocho décadas y tres generaciones, este lugar se ha hecho famoso por sus tapices, linos, sedas y terciopelos, por su buena calidad, precio y diseño.

 

Es lo que la gente busca hoy. Un terciopelo bueno, de algodón, que no sea el típico negro. Compañía del Comercio, la tienda de tapices argentina, se ha hecho famosa por sus panas de colores, sus telas con texturas y sus linos, y en sus más de ochenta años de vida ha demostrado que no es necesario viajar a Japón para tener en las manos una seda natural, hilada y tejida artesanalmente.

A principios del siglo XX Ramón Martínez llegó desde España a Argentina buscando nuevos aires. Apasionado por las artes, encontró en la escultura su veta y se hizo famoso entre los arquitectos bonaerenses por hacer preciosos bustos de importantes personajes de la época. Al poco andar le siguió su hijo, que al saber por carta lo bien que estaba su papá en América decidió dejar su tierra natal y empezar de cero una vida cerca del Río de la Plata. En un principio éste se empleó en una fábrica de géneros, pero después de un tiempo se dio cuenta que tenía sangre de empresario, que podía formar algo propio y se independizó. Fue así como en 1926 creó una tienda de tapices que llamó Compañía del Comercio y abrió sus puertas en una linda casa de estilo italiano, llena de molduras y detalles tallados, que antiguamente había sido un petit hotel.

En un principio fue pensada sólo para mayoristas, específicamente para expertos y entendidos en moda. Ahí se podían encontrar los mejores linos y puntillas traídos directamente de Bélgica e Inglaterra, así como también géneros para mantelería y mesa. La gente se empezó a pasar el dato (no hay nada más fuerte que el boca a boca) y este lugar se hizo conocido por la buena calidad de sus telas y también por la variedad y la originalidad de los colores, texturas y diseños.


Como buena empresa familiar, los sucesores hicieron crecer el negocio y siguieron con el legado, hasta que en los años 90 los nietos del fundador asumieron sus riendas. A la cabeza quedó el mayor de ellos, Ramón Martínez Woodward, quien junto a sus tres hermanos le dio una vuelta de tuerca a la marca buscando llegar a nuevos clientes. En 1994 se transformó en lo que es hoy: una tienda de géneros exclusivos, donde el gran fuerte es la decoración. “Quisimos volver a lo simple, a lo exclusivo, pero sin caer en lo pretencioso. Buscamos nuevos públicos y ser una alternativa para los decoradores y los arquitectos que hasta el minuto no los habíamos considerado. No dejamos de ser distribuidores, pero creamos una nueva área enfocada a clientes comunes y corrientes que buscan darle un nuevo look a sus casas”, cuenta Ramón.

Hoy cuentan con cerca de mil variedades de telas distintas. Y esto es literal. La mayoría son producidas por ellos mismos en Buenos Aires y el resto importadas de diferentes ciudades del mundo. Hay desde linos de distintos colores y pesos; algodones; terciopelos y panas –trabajadas con un proceso especial en agua para darles una terminación más relajada y no tan elegante–; sedas naturales, hiladas, tejidas y teñidas a mano; velos fabricados en diferentes materiales; así como una larga lista de estampados que van desde los clásicos rayados o el Toile de Jouy hasta diseños más gráficos y con flores enormes, que es lo último de esta temporada. “La decoración es un reciclaje permanente. Uno siempre quiere renovar la casa, pero es imposible hacerlo todos los años. la mejor opción es retapizar los muebles, así se consigue un look nuevo mucho más barato y fácil que comprándose un sofá, por ejemplo”.

Además de los tapices tradicionales, también hay una línea especial para espacios públicos –como hoteles, restoranes y clínicas– y que es igual de linda y de buena calidad, pero con características extras, como mayor resistencia, alto tráfico y anti manchas. A esto se le suman dos colecciones de papeles murales –con aplicaciones en bambú, rafia y hasta un tipo de piedra molida–, así como algunos revestimientos para muros.

Y como el sello de este lugar es la innovación permanente, el 2002 decidieron cruzar las fronteras, hacerse grandes y abrir una tienda en Chile. Ubicado en Alonso de Córdova, este espacio es exacto a los dos que existen en Buenos Aires, con las mismas colecciones y todas las alternativas y diseños de la fábrica. “No me gustan las comparaciones, me carga tener que hablar de la competencia. Nosotros somos lo que somos y tenemos nuestra propia personalidad. Eso sí que nuestros clientes nos prefieren porque saben que pueden encontrar diseños actualizados y con una calidad que va mucho más allá del precio que están pagando. Nuestro sueño es seguir haciendo las cosas bien, tanto como ha sido hasta ahora”.


Alonso de Córdova 2448 B, Vitacura. Teléfono 321 7704,
www.companiadelcomercio.com




 

Comenta este artículo

Código de seguridad
Refescar

1 Comentarios 

Publicado Viernes 17 de Septiembre, 2010 - 17:49 hrs.
leer

Espacios / Inspiración

Busca lo que estas pensando y encuentra lo que mas te gusta.

Destacados

DATOS ED ENERO/FEBRERO 2012

Pareos Hortensia - Flor de Manos - Sandwiches Originales...

Registro ED.cl

Política de Privacidad