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Actualidad ED


ED Nº 165, Junio 2009
Great Escape   
 
POR MARIA JESUS CARVALLO // FOTOS ANA MARIA LOPEZ

Vista única

Todas las piezas tienen una espectacular vista al lago y cuentan con chimenea.

Productos propios

Muchas de las comidas que se preparan en el restorán son cultivadas en una huerta orgánica que hay en el mismo parque del hotel. Además, todos los días se hace pan y granola casera para el desayuno.  

Maderas nativas

Usadas como revestimientos interiores y también como materia prima de mesas y lámparas.

Hotel Antumalal

La terraza

Es uno de los sectores más usados en el verano para almorzar o tomar desayuno.

Living

Ambientado con muebles fabricados con materiales de la zona.

Spa

El Antumalal cuenta con un spa con piscina, tina con hidromasajes y sauna.  

"Corral del sol"

Bautizado como “corral del sol”, en mapudungún, el Hotel Antumalal fue construido en los 50 por el arquitecto Jorge Elton.

Vista única

Este hotel tiene una de las mejores vistas al lago Villarrica.  

Contrucción a cargo del arquitecto Jorge Elton

 
Con una espectacular vista al lago Villarrica y un bosque nativo de cinco hectáreas, el hotel Antumalal es el panorama perfecto para escaparse un fin de semana y disfrutar de uno de los paisajes más lindos del sur de Chile.


Muchos lo conocen porque es el lugar donde se alojaron la Reina Isabel II y el Duque de Edimburgo cuando vinieron a Chile en los 60. También por ser el elegido por el astronauta Neil Armstrong o actores como Gary Cooper y Emma Thompson, entre otros famosos, para desconectarse de las luces de Hollywood. Pero lo cierto es que este hotel es mucho más que el refugio de estrellas y personajes VIP. Con casi 60 años de historia, una preciosa vista al lago Villarrica, cinco mil metros cuadrados de flores, arbustos nativos y cascadas naturales, el Antumalal es el destino ideal para pasar unos días en contacto con la naturaleza.

Bautizado como “corral del sol”, es decir Antumalal en mapudungún, su historia partió en la década de los 40 cuando su dueño el checo Guillermo Pollak y su señora Catalina llegaron a América directamente desde el Viejo Continente en busca de mejores aires. Entusiasmados por las montañas y los volcanes chilenos, no se demoraron en echar raíces en la IX región y compraron un terreno a 2 kilómetros de Pucón con la idea de hacer el primer lodge de pesca de nuestro país.

En un principio muchos los creyeron locos, porque el sector era bien inhóspito, pero gracias a la ayuda y confianza del entonces presidente Gabriel González Videla –quien les entregó un crédito CORFO por 3 millones de pesos de la época para los gastos–, este matrimonio se atrevió y dio inicio a las faenas.

Las obras demoraron cinco años y no fueron nada fácil, especialmente porque el objetivo era que la construcción se mezclara con la naturaleza y que no interrumpiera el paisaje nativo. Después de entrevistar a varios arquitectos, los Pollak contrataron a Jorge Elton –que en ese tiempo recién había egresado de la Universidad Católica– para que se encargara del diseño y cumpliera al callo con las indicaciones pedidas.

Recogiendo el estilo de vida de los mapuches y de otros indígenas del continente, Elton levantó una edificación de estilo Bauhaus –muy de moda en ese minuto– y la decoró con ayuda de los dueños con muebles hechos con materiales nativos, como troncos de araucarias, piedras volcánicas, lanas, tejidos naturales, cueros y fierros forjados.

Elegido por la editorial Taschen como uno de los ocho mejores hoteles de Sudamérica, hoy el Antumalal cuenta con 22 habitaciones, todas con una panorámica vista al lago Villarrica, exquisitas chimeneas, camas con plumones de ganso y mobiliarios fabricados con maderas de la zona. A ellas se le suman dos casas privadas –el Chalet Real y el Chalet del Bosque– que son ideales para familias con niños, porque tienen varias piezas, cocina y living-comedor, y están sólo a unos metros del edificio principal. Además, los lindos senderos que recorren el terreno, una playa privada con dos muelles, canchas de tenis, un spa con piscina temperada y sauna, un restorán con exquisiteces típicas de la zona preparadas con vegetales y frutas cosechadas de la propia huerta orgánica y un bar donde el Cran Sour se ha hecho famoso entre sus visitantes, son algunas de las razones que hacen de este hotel una muy buena excusa para arrancarse solo o acompañado en cualquier época del año.

Hotel Antumalal, www.antumalal.cl, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla .
Teléfonos 45-441 011, 45- 441 012.
 
 

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