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ED Nº 192, Mayo 2011 |
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Lugar de encuentro
POR ANDREA WAHR // FOTOS MUSEO PEWENCHE
La segunda etapa del diseño interior del Museo Pewenche, Lugar de Encuentro El Pehuén, en Ralco se enfocó a ser un centro de reunión, donde esta comunidad indígena albergara su historia y tradiciones. El trabajo lo realizó la oficina Arbol de Color Diseño.
Mari mari, peñi. Mari mari, lamgen. Esas palabras dan la bienvenida al Museo Pewenche, Lugar de Encuentro El Pehuén, y significan “Buenos días, hermano. Buenos días, hermana”. Son los pewenches, la “gente de la araucaria” que saludan al visitante y los absolutos protagonistas del lugar. Pero también son sus primeros destinatarios: el museo fue hecho para que ellos puedan ver sus fotografías, objetos cotidianos, joyas, forma de vida y ritos, y contribuir a registrar su historia.
“Más que una serie repetitiva de objetos, éste es un museo vivo, que busca ser reconocible para los mismos pewenches, para atesorar su cultura, y que puedan apreciar la belleza de sus tradiciones”, dice Marcial Cortés-Monroy, director de Arbol de Color Diseño, empresa que estuvo a cargo del proyecto museográfico.
El museo está en Ralco, Alto Biobío, y su arquitectura, realizada por Víctor Lobos del Fierro, Víctor Lobos Valderrama y Sebastián Lobos Valderrama, rescata elementos de la cosmovisión pewenche y se ha convertido en un referente para las construcciones de los otros edificios públicos de la comuna. Se inauguró en 2006, y se transformó en un lugar de encuentro de esta etnia, compuesta por más de cinco mil personas que habitan en las comunidades pewenches de esa comuna de la VIII Región. El proyecto fue posible gracias a una iniciativa de Eliodoro Matte, vecino del sector y admirador de la cultura pewenche; de Endesa Chile, de Empresas CMPC, de la Fundación Pehuén, de la Fundación CMPC y del Gobierno Regional del Bíobío. Todos ellos donaron el museo al Municipio de Alto Bíobío, cuyo alcalde es Félix Vita.
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