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Milán 2011
TEXTO Y FOTOS IGNACIO PEREZ-COTAPOS
Visita obligada de diseñadores, arquitectos o de cualquier persona que le interese el diseño, la Feria de Milán, que este año cumplió 50 años, sigue siendo el evento más importante de Europa en cuanto a tendencias. No hay quién compita con los italianos.
Para los que trabajamos en esto, ir a la Feria de Milán, entre el 12 y el 17 de abril, es tan primordial como tener computador, y para los que no están en este mundo es tanto o más importante. No sólo es diseño de muebles, es un concepto en general, es una manera inteligente de hacer marketing en este rubro y buenos negocios, de hacer las cosas bien y además con buen gusto. Es arquitectura, decoración, diseño, tecnología. Esta feria es uno de los eventos más importantes de Europa en la industria del mueble y accesorios, con todas las novedades en diseño y fabricación, y un adelanto de lo que viene.
En su última edición contó con la participación de 2.450 firmas, abarcó un área de 230.000 metros cuadrados y reunió, en diferentes pabellones, las nuevas propuestas de diseño. Junto al International Furniture Exhibition, se desarrolló la Eurococina, el nuevo Salone Ufficio, el International Bathroom Furniture Exhibition, el International Furnishing Accessories y el Salone Satellite.
Mi consejero espiritual fue Jaime Berenstain, decorador chileno que vive en Barcelona y que va religiosamente todos los años, porque como él dice, “para estar al día, hay que visitar esta feria”.
Según su mandato, nos fuimos a ver los más importantes: Moroso, Kartell, Minotti, Poliform, Vitra, Zanotti, Magis… Pero lo mejor -me dijo Jaime- de este año era Tortona, una feria paralela de diseño que se hace muy cerca del centro, en un barrio industrial, un mar de sensaciones, ingenio y derroche de imaginación; todo ello en el más fino y exclusivo envoltorio, pero de un modo mas bohemio, BB bourgeoise boheme, como le dicen los franceses a esta nueva tendencia. Por algo los grandes, como Poltrona Frau, Cappellini y Cassina, este año eligieron el barrio de Tortona para mostrar sus nuevos y siempre espectaculares diseños.
También vimos el último Land Rover o Jaguar convertible o Minis colgando del cielo, mientras nos comíamos en la calle un exquisito hot dog, con harta mostaza y una cerveza, para después pasar a Cannon, con un espacio de luz y sonido ultra sensorial, o sentarnos en una poltrona de piel más suave que la de un shatush de Poltrona Frau.
Milán es una ciudad antigua con un alma moderna, y eso se refleja en la feria, nunca la moda había estado tan ligada al diseño como en esta época, Fendi, Armani, Missoni, Dolce & Gabbana, Versace, han incurrido en el mundo de la casa; Hermès en colaboración con BIB Italia están desarrollando muebles contemporáneos… No es raro ver en Via Montenapoleone, un sofá metido en un cubo de vidrio o una silla de un diseñador tal en la vitrina de Prada. Así es Milán durante estos días, una de las ciudades más energéticas, vanguardistas y elegantes del mundo, que derrocha creativitá.
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