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| ED Nº 161, Marzo 2009 | |
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Pasado en 35 mm.
POR JOEL POBLETE // FOTOS GENTILEZA UIP Y WARNER
Si de recrear el look de siglos y décadas pasadas se trata, la cartelera cinematográfica ha sido muy generosa en los últimos meses. Acá presentamos una mirada a lo que nos dejaron los estrenos veraniegos, y un repaso a lo que viene.
En una cartelera cinematográfica tan mediocre como la que hace un buen tiempo debemos soportar los chilenos, vaya que se agradece cuando aunque la película no sea tan magistral, al menos podemos disfrutar de un buen trabajo de dirección de arte. Y si se trata de recrear el look del pasado, la recompensa visual suele ser aún más contundente, como sólo la magia del cine, y el talento de los diseñadores, pueden conseguirlo. Afortunadamente, en los últimos meses hemos tenido una buena cuota de este goce estético. De las películas que aún están en cartelera, destaca por ejemplo la eficaz recreación de la Alemania nazi en Operación Valquiria, filmada en algunas de las locaciones reales de la historia original en Berlín; y también la comunidad del Bronx en el Nueva York de mediados de los años 60, en especial al interior de un rígido colegio religioso, en La duda. Pero si hablamos de títulos de los últimos meses donde la dirección de arte se “roba la película”, sin duda no podemos dejar de destacar Australia, El curioso caso de Benjamin Button, Sólo un sueño y La duquesa. Tras la irresistible Moulin Rouge!, un verdadero festín visual donde los decorados eran tan atractivos como su sorprendente banda sonora, el realizador Baz Luhrman no terminó de convencer con su nueva producción, todo un homenaje a clásicos del cine épico-romántico como Lo que el viento se llevó. Como historia, Australia es fallida y su desbordada puesta en escena carece de sutilezas auténticas, pero nadie puede negar que la dirección de arte es increíble, y los decorados casi tan bellos como los paisajes australianos de postal que pueblan la trama. Gran mérito de la diseñadora de producción y pareja de Luhrman en la vida real, Catherine Martin, quien ya ganó dos Oscar por Moulin Rouge!, aunque en esta ocasión injustamente sólo fue nominada por el vestuario. |