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Historias como esas tiene montones, porque entre sus encargos abundan las villas y los palacios. Casas de 3.500 metros cuadrados con todo lo imaginable y más: varias cocinas, spa, gimnasios, piscinas temperadas, salas de cine, decenas de habitaciones y un largo etcétera de recintos extra large y muy sofisticados que suman años de trabajo.
En 1995 Cristián abrió su propia oficina y años después se asoció con el argentino Rodolfo Nonini. Lo de ellos es una simbiosis entre la arquitectura mediterránea –marroquí e ibicenca– con la mexicana y asiática. Una mixtura entretenida, con rasgos propios y detalles modernos, ventanas grandes, techos altos e inclinados, espacios abiertos y compartidos y materiales cálidos como madera, barro y mármol envejecido.
Multifacéticos y viajeros, este sello lo han impreso en todos sus encargos, situados en lugares tan diversos como Libia y Moscú, como hoteles, clínicas, proyectos inmobiliarios, villas, palacios, centros comerciales, y más. Célebre es el hotel Asia Garden Barceló en Alicante, un lugar espléndido donde los guiños entre oriente y occidente están dados de manera muy sutil a través del agua, los colores y los detalles singulares, como un gran bonsái.
En todos sus encargos se asoma su origen, marcado principalmente por su necesidad de integrar el jardín. “En España están muy influidos por los árabes y el uso de vegetación no es tan primordial, a diferencia de lo que pasa en Chile y principalmente en Santiago, una ciudad muy verde. En este sentido hay un marcado sello de nuestro estudio porque nos preocupamos mucho de sacar la arquitectura al jardín y de integrar el jardín a la arquitectura”, comenta. Sus proyectos sólo están terminados una vez que el paisajismo está listo.
Abierto a todo tipo de encargos, según Cristián tiene pendiente varios ítems, entre ellos, hacer algo en Chile, país que mira desde lejos pero con mucho cariño. Reconoce que viene poco, pero lo que ha visto es bastante bueno. Su único reparo es la indiscriminada manera de deshacerse de los antiguos barrios residenciales y reemplazarlos por enormes edificios.
Contacto: www.larrainynonini.com
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1 Comentarios
En lo personal nunca me gustó su carrera por el campo ocupacional, pero creo que fui yo quien, sin pensarlo, lo llevé a varias bienales en Santiago.
Hoy estoy orgullosa de él y espero logre triunfos como usted lo ha tenido en Europa. Lo felicito y siga manteniendo ese sello chileno del amor por la naturaleza.