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ARQUITECTURA


ED Nº 168, Septiembre 2009

Germán del Sol

 
POR VICENTE GARCIA MEKIS // FOTOS GENTILEZA OFICINA GERMAN DEL SOL

Hotel Explora Patagonia

Hotel Explora San Pedro de Atacama

Uno de los mejores ejemplos de la identidad chilena del trabajo de Del Sol.  

Hotel Remota

Su construcción mantiene el estilo de los galpones magallánicos.  

Hotel Remota

Uno de los estares del hotel Remota, en Puerto Natales.

Germán del Sol

Spot Patagonia

Termas Geométricas en Villarrica

La reflexión y aguda opinión que brota de cada una de sus palabras lo distinguen de los arquitectos chilenos; la identidad arquitectónica nacional, Un Techo para Chile, los jóvenes arquitectos, la inspiración y su trabajo fueron temas en esta conversación. Este es Germán del Sol.

Soy muy exigente respecto de lo que hago, soy mañoso y no realizo cualquier encargo… En ese sentido no me siento un profesional. Más bien, trato de tomar la iniciativa y proponer las cosas que quiero hacer”, aclara mientras, sentados en su refugio/oficina parecida a una estancia patagónica, comienza una conversación cargada de poesía y lecciones sobre la arquitectura, el pensar y el aprender, como un maestro que humildemente entrega conocimiento y experiencia.

En su discurso, la preocupación por el estado del hombre actual, la ciudad y la identidad de lo local, siempre, o deberían ser siempre parte de una obra arquitectónica, he ahí la primera clave para entender a Germán del Sol y su obra, sus años de estudio en la Universidad Católica y en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, sus años de trabajo en Europa y Estados Unidos y su vuelta a Chile para ejercer como él dice “una arquitectura que busca la belleza y satisfacer al hombre que le da sentido”, en otras palabras, todo lo que lo ha definido hoy como uno de los profesionales más importantes, reconocidos y valiosos de nuestro país.

“La identidad no se busca, te encuentra, aflora aunque no la persigas, es parte de tu hacer diario, en todo orden de cosas, la materia es contemporánea si la haces parte de tu presente. Un telar andino hecho hace más de 500 años es contemporáneo si lo adaptas y lo relacionas con un entorno que puede parecer atemporal”, dice. Como en sus obras, que reflejan la conciencia y manera de habitar de los pueblos locales en las que se sitúan, arquitectura en base a experiencias, a veces en movimiento, otras en detención, obligan a formar parte de lo puesto, una circulación que acompaña al paisaje de manera paralela y que entiende el paisaje al mismo tiempo en que uno entiende el espacio es el caso del Hotel Explora en Torres del Paine; los niveles y alturas, la sombra y la luz, el lugar común que alberga la vida, centro y relación de los huéspedes con el edificio y viceversa en el caso de San Pedro de Atacama, la valorización del entorno por sobre la arquitectura por medio del explosivo contraste que se lee en las Termas Geométricas, sus más reconocidas obras y por las que él ha demostrado gran entusiasmo, entendiendo que son proyectos que vinculan a un Chile extremo con el resto del mundo, la oportunidad perfecta para darnos a conocer como una nación moderna, globalizada, pero con un peso histórico que muchos desconocen.

“Las cosas en la arquitectura tienen que ver con la vida”, dice él, porque cada decisión voluntaria o involuntaria han acercado a Germán con una manera cada vez más profunda e íntima a su trabajo. A medida que comprende su obra se comprende a sí mismo y redescubre sus objetivos e intenciones a futuro.

Su oficina, que él define como “taller”, en donde todos sin excepción aprenden en cada proceso de proyección y desarrollo, se vive como un lugar de creatividad, no de creación: “La creación ya está, nosotros nos encargamos de transformar, de ver cómo, con lo que hay, podemos volver a armar, volver a pensar y entender”.

Con fuerte voz y postura descarta que el construir mega edificios en altura y el proponer un “Sanhattan” como solución a la expansión sea una buena idea. “A la ciudad dispersa en la que habitamos le falta orden y claridad en su concepción, pero la idea de estos edificios que se definen y certifican como sustentables es una mentira gigantesca, estos elementos en la ciudad sólo encarecen y destruyen la vida urbana. Si se dispone del espacio, entonces hay que sacarle el buen provecho que se merece el suelo urbano, pero hoy estamos amarrados por nosotros mismos con regulaciones americanas que no controlamos y que nos fuerzan a construir obras que no pertenecen a nuestra realidad. Esto solo promoverá el desuso y abandono de sectores de nuestra capital, el mal uso del suelo y el encarecimiento de la vida urbana”.

Cuando se persigue la dignidad y el construir país de manera digna, Germán del Sol enfrenta con recelo la manera en que se han hecho las cosas para Un Techo para Chile, no a la iniciativa. “La iniciativa está llena de buenas intenciones, pero le falta un pensamiento más profundo y una segunda vuelta de tuerca. Un Techo para Chile ha transformado a Chile en un país de beneficencia, donde la gente no tiene derechos, sino que tiene que pedir y regatear, donde la gente no se para por sí sola. El verdadero compromiso con los pobres o faltos de hogar es en efecto entender que la manera de dar un techo y de construir país es involucrar a ambas partes en el proceso, de otra manera se convierte en un acto de descalificación. La idea es que a la persona a la que estás beneficiando pueda entregar algo a cambio igualmente valioso, y de esa manera lograr un país de gente digna, no solo receptiva. Además en estas propuestas no hay evolución, con un pensamiento lógico, a la décima casa habrían visto errores o mejores maneras de resolver una vivienda de este tipo, no hay interés en pensar, es como si un arquitecto hiciera todas sus obras de igual manera. Se ha transformado la emergencia en un sistema”.

En un actual y confundido actuar del arquitecto en la solución de la ciudad, cada vez menos involucrados con los hechos que los atañen, Del Sol no descansa en dar su opinión, muchas veces criticada. Sin embargo, es de los pocos que demuestra su profesión a diario en su actuar, como profesor universitario y mentor de jóvenes arquitectos, ve con optimismo el ejercicio de la profesión en las futuras generaciones, sorprendiéndose cada vez más con alumnos y jóvenes que emprenden proyectos a favor de un buen convivir y de una buena urbe, con iniciativa, que no esperan el llamado, sino que persiguen las oportunidades: “A los jóvenes que me piden consejos y respuestas frente a sus inquietudes y miedos, les respondo siempre que las oportunidades hay que buscarlas, los motivo a ser activos, a dar el primer paso, a construir camino, a perseguir la belleza y a enamorarse del trabajo bien pensado”.  

 

 

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2 Comentarios 

Jean
Publicado Domingo 11 de Septiembre, 2011 - 19:22 hrs.
El hotel Explora patagonia, presente en la selección fotografica fue co-diseñado con José Cruz Ovalle. Cabe señalar que dista mucho de los trabajos abordados por Germán en solitario por lo que atribuirselo sin mencionar a José parace un equivoco.
Juan Antonio
Publicado Martes 8 de Febrero, 2011 - 06:31 hrs.
Germán del Sol también tiene proyectos fallidos como el de las viviendas sociales de la EMV, os paso la web

nosonandamios.wordpress.com/

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