Colección Yves Saint Laurent y Pierre Berger
DESDE PARIS, POR MARCELO ELGUETA // FOTOS CHRISTIE'S FRANCE
En los años 80En la biblioteca del departamento de YSL, Pierre Bergé junto al bar realizado por Françoise-Xavier Lalanne en 1965 y que se adjudicó en us $2.800.000.   Par de banquetas, circa 1928Gustave Miklos, colección YSL.   Biblioteca del departamento de Pierre BergéEn el muro, retrato Hombre que tiene un libro de Frans Hals, adjudicado en us $3.800.000.   Busto de mármolArte romano siglo i d.C. y que se remató en 1 millón de dólares. Colección YSL.   Cuadro La tasse de théDe Fernand Léger, rematado en 14 millones de dólares. Colección YSL.
  En el comedor del departamento de YSLLas 18 sillas italianas de mediados del siglo xviii, se subastaron en 1 millón de dólares. Al fondo, gobelino de la época de Luis xiv rematado en us $700.000.   cuadro-Mondrian  cuadro-senora-Ingres  El martillero público François De RicqlèsEl hombre que organizó toda la subasta de la colección, vicepresidente de Christie’s Paris.   Escultura en madera y metal de Alexander CalderSdjudicada en us $1.800.000. Colección YSL.   Fauteuil, circa 1920, de Armand-Albert RateauRematado en us $320.000. Al fondo, cuadro del pintor español Francisco de Goya y Lucientes firmado y datado. Pierre Bergé lo donó al Museo del Louvre.   En el Grand PalaisA las 19:00 exactas comenzó la subasta con 1.200 asientos reservados para la ocasión.
  Mueble con incrustaciones de piedraSiglo xix, adjudicado en US $350.000. Colección Bergé.   Frasco de perfume realizado por Marcel Duchamp Pieza única y que se remató en 10 millones de dólares. Colección YSL.   Salón principal del departamento de YSLDonde se puede ver parte de la fabulosa colección de este diseñador parisino.   En el salón intimista de Pierre BergéEl sofá es de la época de Luis xv y fue rematado en us $450.000.
  Silla de Claude LalanneRealizada en 1986 y subastada en 80 mil dólares. Colección YSL.   En el salón del departamento de YSLSillón de la decoradora Eileen Gray, creado en 1917. Se adjudicó en 25 millones de dólares.  
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Fenomenal, irreal, magnífico... sobran los adjetivos para describir este remate, el más importante de los últimos 200 años en Francia y en el mundo, una colección inigualable por su rareza, calidad y, por sobre todo, procedencia: Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, dos hombres amantes del arte y del buen gusto.
Hay que remontarse a 1793, cuando fue el remate de la colección de la familia real de Francia proveniente del Palacio de Versalles realizada por la Convención, y que duró un año, para encontrar algo similar en la historia de subastas de objetos de artes, muebles y pinturas de la calidad de la del diseñador Yves Saint Laurent y del empresario Pierre Bergé, que se realizó a fines de febrero. Durante tres días pudimos presenciar en directo todos los detalles y observar qué sucedía en este microcosmo del marché d’art. Se adjudicaron un total de 733 objetos, muebles y pinturas de una calidad excepcional. Fueron 23 horas “de locura”, donde los millones de dólares llovían por todas partes en el Grand Palais, lugar donde se realizó.
Una colección única por su calidad, rareza y, sobre todo, porque provenía de dos hombres refinados, elegantes, y con muy buen ojo. Se vendió prácticamente completa, con un producto final de más de us$400 millones. Una suma totalmente esperada por los conocedores en el mundo del mercado del arte; aquí la crisis financiera o recesión mundial no existían, y menos mal, porque así se pudo ver que las piezas excepcionales son bien vendidas en cualquier circunstancia económica. Podríamos decir que hubo un alto grado de fetichismo, con precios irracionales, como un frasco de perfume realizado por Marcel Duchamp a inicios del siglo xx cuya estimación era de us$1,5 millones y que fue vendido en us$10 millones, o un sillón de la decoradora Eileen Gray, “fauteuil aux dragons”, fabricado alrededor de 1917, que de us$2,5 millones subió a us$25 millones, gracias a la galerista parisina Cheska Vallois, quien lo adquirió para su propia colección.
Yves Saint Laurent y Pierre Bergé se conocieron en la década del 50 en París, ambos jóvenes y talentosos. El primero tenía un alma de artista, frágil y tímido, venía llegando de su Algeria natal; el segundo, una personalidad fuera de serie, un carácter más bien duro y buen ojo para los negocios. Conocieron personajes célebres de la época, como Arturo López Willshaw, quien los ayudó a comenzar; crearon una agenda con los mejores nombres de la sociedad parisina de ese entonces e hicieron fortuna en poco más de una década. Entonces empezaron a comprar sus primeras obras, a Saint Laurent le gustaban más bien las artes decorativas del siglo xx y algunos pintores del siglo xix, como Goya, Ingres o escultores italianos del siglo xvii; Bergé era más clásico, gran lector, dueño de una extraordinaria colección de libros (de la que no quiso desprenderse en esta subasta) y una debilidad por la platería de Augsburgo del siglo xvii y los muebles, también clásicos, del siglo xviii. Cada uno iba comprando creaciones que se ubicaban en lugares diferentes porque no vivían juntos: Yves decoraba su mítico departamento de la rue de Babylone, y Pierre su grandioso departamento de la rue Bonaparte, los dos ubicados en el 7 eme arrondissement. Lo que se vendió ahora fue lo que compraron juntos en más de 40 años de amistad.
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