|
| |
| ED Nº 179, Junio 2010 | |
|
Reconstrucción patrimonial
POR SOFIA ALDUNATE // FOTOS CARLOS EGUIGUREN
El fotógrafo Carlos Eguiguren está en una importante cruzada para reconstruir las iglesias destruidas por el terremoto a través de la publicación de un libro que deja registro de todo este patrimonio cultural en ruinas. Por el momento el proyecto va bien encaminado pero falta un sólo detalle: un financista que se sume. Nuestro fin es que más de alguien se entusiasme con este reportaje. Al día siguiente del terremoto del 27 de febrero, Carlos Eguiguren partió con su cámara a la zona más afectada a hacer lo suyo, fotografiar la devastación provocada por uno de los movimientos telúricos más fuertes de los que se tenga registro en nuestro país y el mundo. La idea era dejar un testimonio fotográfico de la catástrofe. En terreno lo que más le llamó la atención fue la destrucción de las iglesias, capillas y catedrales, las que además de monumentales, albergaban la historia e idiosincrasia de cada pueblo: eran testimonio viviente del dolor, la pena y la ruina que dejó el remezón de 8.8 grados Ritcher. La primera que fotografió fue la iglesia de la localidad de Sagrada Familia, una construcción preciosa pero muy dañada. Volvió a las dos semanas para hacer unas tomas más y se encontró con que en lugar de la iglesia, había un terreno completamente vacío. “De la antigua construcción no había ni rastro. Eso me motivó a emprender un proyecto que permitiera rescatar estas edificaciones, muchas de ellas Patrimonio Nacional, de una manera seria y bien asesorada y en manos de profesionales expertos”. Está de lleno en la elaboración de un libro con un registro de alrededor de 45 iglesias, desde San Francisco de Mostazal al sur, pasando por Santa Rosa de Pelequén, Villa Alegre, Curepto, Tomé, Peralillo, Curicó, Talca y más. La idea es que todo lo recaudado a través de su venta vaya en beneficio de esta misión. El proyecto va bien encaminado, contará con la ayuda de Hernán Rodríguez Villegas, historiador por vocación y arquitecto de la Universidad Católica que ha dedicado su carrera a la defensa del patrimonio y difusión cultural. Por el momento falta lo más importante, un socio capitalista que se entusiasme con la idea y que pueda hacer realidad esta gran tarea que se viene por delante, porque ya están en conversaciones con la fundación que se hará cargo de la administración y distribución de lo recaudado. Las fotos son impresionantes, dramáticas y muy teatrales, “casi como esculturas”, dice Carlos. Cruces de maderas con las sotanas de los sacerdotes colgando en la mitad de la calle, flores plásticas en el suelo junto al altar, imágenes de santos descabezados, pedazos de reliquias en bolsas. Una realidad cruda y triste que se repite a lo largo del país. “Yo no soy un hombre especialmente ligado a la Iglesia, pero fue tanto el impacto que me causó verlas en el suelo y con ellas toda la esperanza y la historia de un lugar, que decidí hacer algo. Estos edificios son el alma de los pueblos, sobre todo los más chicos. Ellos albergan las grandes fiestas, las ceremonias más importantes, los talleres, los encuentros y las reuniones”. Además, como comenta Carlos, independiente de la reconstrucción y el aporte patrimonial que significaría, este libro pasaría a ser un testimonio valiosísimo de la historia de nuestro país y de la devastación que provocó este terremoto. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla |
Destacados
Pareos Hortensia - Flor de Manos - Sandwiches Originales...