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ED Nº 177, Mayo 2010 |
POR GERMAN MARGOZZINI
BUENA MUSICA
 
Ultimamente he estado escuchando discos que, aunque me compré hace harto tiempo, son mis preferidos por estos días. Phoenix, Santigold o el soundtrack de Juno, los pongo cada vez que puedo. Los gringos tienen un término perfecto para describir esas cosas que van gustando de a poco: “it`s growing into me”. Es darle la oportunidad a esa música con la que uno no está familiarizado, esa que al principio no produce nada, pero que después no se puede dejar de oír. Es divertido, porque de repente pongo algo nuevo y mi mujer lo encuentra malo, pero pasa un mes y solita está cantando las canciones. Para este número tengo 3 discos de esos... ¡Deles tiempo!
No puedo estar más feliz con lo último de MGMT, Congratulations. Es el segundo CD de este dúo de veinteañeros que forman parte de una camada súper creativa, de lo más indie del rock. Toman sonidos electrónicos, otros más folk, para lograr algo único y muy identificable. Como dicen los especialistas, es como entrar a una aventura en la frontera del “pop & roll” y eso es lo que mejor los define, la mezcla y la búsqueda... Para mí escuchar a MGMT es sentirme de 20 años de nuevo, tiene algo inexplicable, muy fresco, pero con un espíritu retro al mismo tiempo. Tiene algo bien hippie también.
Sharon Jones & The Dap King son unos maestros. Tienen una onda fantástica y se nota que hacen música porque lo sienten. I learned the hard way, su cuarto disco, es lo último en el camino de esta agrupación que comenzó humildemente hace una década, pero que trajo de vuelta el soul en gloria y majestad... Empezando por el pop, se vieron fuertemente influenciados por Amy Winehouse. Con una voz negra sensacional, que se puede comparar con Tina Turner, James Brown o Aretha Franklin, y unos show en vivo que son lo máximo.
Un descubrimiento es Broken Bells con su disco homónimo. De los productores Danger Mouse y James Mercer ha nacido uno de los mejores álbumes del año... Con 10 canciones, todas buenas y con todos los instrumentos tocados por ellos, es muy orgánico, sin querer ser más de lo que es... Me imagino a Supertramp, David Bowie, Simon & Garfunkel, Beck y muchos más, todos revueltos dando un resultado increíble. A veces lacónico, a veces más prendido, es el disco que hay que tener por estos días. Y escucharlo, escucharlo, escucharlo...
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