|
| |
| ED Nº 210, Agosto 2012 | |
|
Conceptos
TEXTO GERMAN MARGOZZINI
Por supuesto que el mundo creativo no está ajeno a estos conceptos. Hay quienes piensan que el arquitecto es quien hace todo en un proyecto y la verdad es que es sólo la punta del iceberg dentro de un enjambre de disciplinas. Si vamos de lo macro a lo micro, tenemos a arquitectos o diseñadores de interiores, iluminadores, diseñadores industriales, decoradores y paisajistas… todos quienes en conjunto trabajamos en equipo por un objetivo que es lograr lo que quiere el cliente. Tuve un profesor en la universidad que una vez me dijo: "Nunca te olvides que tú tienes la suerte de trabajar con los sueños de las personas, tú los puedes materializar". Me parece fundamental entender que para lograr proyectos de primera calidad, el trabajo multidisciplinario es indispensable. No hablo de un ideal, sino que es la manera en que se debe trabajar. Muchas veces veo proyectos con una arquitectura notable, pero en el momento en que entro en la obra, la calidad decae. En esos casos pareciera que los esfuerzos estuvieron puestos solamente en la cáscara y que los espacios interiores se descuidaron. La arquitectura se habita, se vive, se disfruta y en esos casos pucha que hace falta un proyecto de arquitectura interior. Para que haya coherencia en el resultado, las distintas especialidades deben trabajar de la mano… por lo mismo también a eso se agrega un proyecto de iluminación que potencie todas las características de la obra y además cree la atmósfera que luego da paso a la decoración (que para ser respetuosa, debe haber estado involucrada desde el principio del proyecto y así trabajar en el concepto total, no es llegar y poner cosas antojadizamente en los espacios). Y lo mismo con el paisajismo. No da lo mismo dónde está emplazado un proyecto. Hay veces en que nos hacemos parte del entorno y otras en que nos negamos totalmente al lugar... Las dos posiciones son súper válidas. Yo soy arquitecto y me especialicé en Arquitectura Interior (o Diseño Interior o Interiorismo) y constantemente me veo enfrentado al prejuicio de una sociedad que no entiende los alcances de esta disciplina y que la confunde con decoración. Para comenzar un trabajo me enfrento a un proyecto macro diseñado por un arquitecto y lo que hago es meterme como si lo fuera a vivir. Hay que crear un concepto, una historia, lo importante es saber lo que va a pasar en ese lugar; así corregimos los espacios y sus dimensiones dependiendo de los usos, sus ubicaciones, circulaciones, tenemos los pavimentos, cielos, luego pasamos a los materiales, en conjunto con el diseño específico de cada elemento, y podemos ver cómo se va a expresar la obra. Así ya no hay sólo una cáscara, sino además el interior tiene mucha arquitectura también. Y por supuesto después viene la decoración (o equipamiento, para quienes no toleran este término), que va a configurar los espacios para finalmente poder disfrutarlos. Si estuviéramos en Europa, Asia o Estados Unidos, que son mercados mucho más desarrollados, toda explicación estaría de más. Pero no es así: estamos en pañales y por eso esta columna busca mostrarles de qué se trata este apasionante mundo.
|