Atrevido
La decoración de este departamento no puede reflejar mejor la personalidad de su dueño, un exitoso ejecutivo, audaz para tomar decisiones y gran gozador de la vida. De la mano de Luis Fernando Moro, no tuvo miedo en mezclar estilos ni guiarse por su singular gusto para decorar su casa.
POR PIA ORELLANA // FOTOS ANA MARIA LOPEZ S.
El dueño de este departamento es de esas personas que no para. Como cualquier ejecutivo importante, vive en reuniones y en viajes de negocios, con flujos en una mano y el celular en la otra, tomando decisiones de vida o muerte. Esa misma intensidad con la que trabaja la traslada a lo más personal, como la decoración de su casa, y por eso es que cuando se cambió a este espacio de 700 metros cuadrados, no la dejó al azar. Tiene un gusto exquisito, pero nada de tiempo, así que contrató a Luis Fernando Moro para que lo ayudara en la misión, la que para él más representó un hobby que una tarea por cumplir.
Partieron de cero, lo que siempre es una ventaja ya que no había nada que poner por obligación. “El encargo que me hizo no fue ‘Haz lo que quieras’, sino ‘Propónme lo que quieras’, que es muy distinto, porque habla de una persona que se va a involucrar en el proceso. El resultado siempre es mejor, porque se ve enriquecido por la experiencia de uno y los gustos del otro”, cuenta Luis Fernando Moro.
La empatía al trabajar fue inmediata. A medida que el decorador le presentaba alternativas, el dueño de casa tomaba las decisiones. Pasaron tardes enteras en talleres de artistas, incluso coincidieron en un anticuario en Nueva York… todo lo fueron comprando en conjunto y con calma. Así es como lograron un departamento bien puesto, mezcla de lo clásico y lo contemporáneo.
La mejor muestra de esto es el comedor, con un carácter absolutamente teatral. Los muros están tapizados con un género blanco y negro y sobre ellos sólo hay dos cuadros rojos. La moderna mesa de mármol blanca contrasta con una platería inglesa tradicional antigua.
Esta convivencia entre lo antiguo y lo actual también se ve en el living: un poco común mueble inglés junto a otro de estilo contemporáneo. Los cuadros son todos de artistas nacionales elegidos por el dueño de casa, como Benjamín Lira y Jorge Tacla; lo mismo las esculturas, de Mario Irarrázabal. Una de ellas está en la terraza principal, donde se mezcla con plantas exuberantes y otorga cierto dramatismo al lugar.
El escritorio es muy masculino y refleja bien la afición por la música de su dueño. Es una pieza muy tecnologizada, donde hay buenos equipos para escuchar la gran colección de música que tiene. También tiene un proyector y telón para ver películas, y sofás lindos y cómodos para leer.
Pero no todo es formalidad en este departamento. Pensando en sus hijos adolescentes se hizo un quincho que se encuentra en una terraza superior. Buenos para parrillar, este es uno de los espacios que más usan, ya que cuenta con el espacio necesario para recibir a amigos y familiares, además de una vista privilegiada.
Han pasado dos años desde que Luis Fernando Moro comenzó este proyecto con su dueño, y aún no lo dan por terminado. Todavía hay zonas que esperan el objeto perfecto y otras que van enriqueciendo con cosas nuevas, lo que habla de una persona que está siempre vigente y en busca de novedades.
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