En el livingSofá y lámpara de pie de Sur Diseño. Mesa de centro y sillas blancas, Interdesign. Mesa lateral de su abuela y lámpara de opalina.   El comedor Mesa comprada especialmente por el cambio y alfombra artesanal traida de uno de sus tantos viajes. La eligió por la combinación de colores.   En la cocinaMuebles de acero, Muebles Sur. Mesones de madera de su antiguo departamento. Cuadros de Keka Ruiz-Tagle, Claudia Kemper y Carola Lepe.   El baño lo remodeló completamenteLe puso mosaicos antiguos. Diseñó la tina –no había– y la hizo con un desnivel, por lo que se necesita de una escalera para poder bajar.
  Esta salita está en el primer pisoAquí, parte de su colección de fotos de artistas como Maria Gracia Subercaseaux, Jordi Castell, Catalina Rojas y Mario Salazar.   En el dormitorioCuadros de Patricia Israel, Malú Stewart, Graciela Rodó, entre muchos otros. abajo, su perro Larry tomado sol en su pieza.   Su perro Larry tomado sol en su pieza 
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La construcción es del 1904, era una sede del Registro Civil, una especie de gran bodega donde se guardaban los archivos más importantes de Santiago y que eran custodiados día y noche por un guardia de punto fijo. Hasta que llegó la tecnología, los computadores reemplazaron al guardia y este espacio pasó a otras manos y otros rubros. De hormigón por dentro y por fuera, no dice nada en su fachada, es bien industrial, pasa por fábrica y nadie se imagina lo que hay dentro hasta que se cruza la puerta de la entrada. Arboles enormes, muchas plantas y maceteros dan la bienvenida.
Son más de 4 mil metros cuadrados con dos construcciones y un gran pasillo. Justo lo que quería y necesitaba: la más chica la transformó en su departamento y la otra, con varias plantas y ascensor, la dejó para los matrimonios.
Su casa es como loft, pero de dos pisos. En la entrada tiene su oficina y una salita donde recibe a los novios y, subiendo por la escalera, está la cocina, el living, el comedor y su pieza. Sin tantos muros divisorios, puso cortinas de madera en todas partes para dar la sensación de un gran ambiente con vista al Parque Bustamante.
No le hizo tantos arreglos, más que nada detalles de pintura. El resto quedó tal cual, con los pisos originales de la época. En decoración, su colección de figuritas de porcelana –las "señoritas" como les dice– un sinfín de plantas y varios otros objetos hacen lo demás. Su idea era darle un look medio tropical, casi como un hotel boutique de Rio. Puso palmeras, unas pinturas enormes con unos loros y llenó de verde. Tiene muchos cuadros, la mayoría regalos, tantos que ya perdió la cuenta. Hay obras en cada rincón, hasta en el baño, de artistas como Guillermo Ñúñez, Klaudio Vidal, Isabel Klotz, Carola Leppe, Roser Bru, Santos Guerra, Patricia Israel, Keka Ruiz-Tagle, Claudia Kemper, Malu Stewart y Jorge Lankin. También hay libros, todos de cocina, además de muebles antiguos heredados y otros modernos que hacen la mezcla. El 90% de las cosas las tenía de antes, hasta el lavamanos y los mesones de la cocina se los trajo de su otro departamento.
Todos sus días son distintos. Juan Pablo es itinerante y nunca sabe bien qué va a hacer. Pero lo que sí tiene claro –y es una regla– es que los lunes no trabaja. Es "su fin de semana", considerando que siempre tiene más de algún matrimonio los viernes y sábados. Cuando está en Bustamante el mayor tiempo lo pasa en su pieza, que tiene una luz preciosa, o en la cocina, pero no preparando platos, porque eso lo hace cuando trabaja. Todos los días le llevan almuerzo desde las oficinas centrales, comidas bien caseras, como porotos granados, lentejas o pastel de choclo, que le encanta. Curiosamente no invita mucho, con sus eventos dice que tiene suficiente, pero si se anima no llama a menos de 20 amigos, los que al final terminan hasta bailando.
Es una de las pocas personas que cuenta no tener nada pendiente por hacer en su casa. Tiene otras prioridades, como irse de viaje lo más que pueda, tener un hotel y organizar matrimonios en otros países. "Siento que he ido cambiando mucho con el tiempo, antes era demasiado perfecto y todo estaba muy ordenado, nada se movía de su lugar. Ahora es distinto, estoy más suelto, relajado. Eso se nota en mi trabajo, en las decoraciones que hago y también en mi casa. Así soy ahora y estoy contento".
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