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Buena Mezcla
POR MAGDALENA BOCK // FOTOS ANA MARIA LOPEZ
Carlos IgnacioColección de árboles de piedra de Carlos Ignacio   Vista del escritorioVista del escritorio en el segundo piso y un colorido aguayo   Dormitorio principalEn el dormitorio principal, mesa de centro Noguchi, butacas chinas y, en el muro, paleta de muestra de colores de Francisca Sutil   Vista del escritorioVista del escritorio en el segundo piso y un colorido aguayo   María Ignacia BustosMaría Ignacia Bustos tiene en su cocina todas las máquinas y utensilios existentes, además de una linda colección de delantales   En el Living ...En el living, de izquierda a derecha, alacena del Parque de los Reyes; cuadros de Francisca Sutil; cama cuja de María Ignacia cuando era soltera; lámpara Tolomeo; los libreros de cada extremo fueron diseñados por Carlos Ignacio en roble de demolición, al igual que la mesa de centro; cama antigua con terciopelo y brocato de Manor House y, en el muro, cuadro de Andrés Heinsen.   Baldosas CórdovaEn la terraza con piso de Baldosas Córdova, poufs de mimbre de Chimbarongo y mesa de centro china   LibrerosEn cada uno de los libreros se encuentran definidos los intereses de sus dueños: uno está lleno de libros de arte y arquitectura, el otro de cocina   Detalle del cuadro de Teresa Cruz  Gonzalo Cienfuegos y un espejo antiguoCarlos Ignacio Cruz en la subida de la escalera, donde se ven tres grabados de Gonzalo Cienfuegos y un espejo antiguo   Un conjunto de coloridas carteras  En otra vista del livingEn otra vista del living, sillas Wassily con cojines de Coca Burnier y, sobre la mesa de centro, colección de piedras mapuches y libro de grabados de Picasso   Parque de los ReyesEn el hall, placa de la oficina de arquitectura del papá de Carlos Ignacio y banco de fierro del Parque de los Reyes   Hall de entradaEn el hall de entrada de doble altura, cuadro de Teresa Cruz y arrimo chino   María Ignacia colecciona tazas de té  Extremo del livingEn otro extremo del living, un sillón cubierto con un género estampado de Linos de la Unión   Mueble de Terciopelo En este mueble de Terciopelo se guardan todas las tazas de té que han reunido   Horno de barro El horno de barro que les regalaron para el matrimonio   ComedorLa mesa de comedor también fue diseñada por el dueño de casa y todas las sillas de Vienna son distintas  
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El departamento del arquitecto Carlos Ignacio Cruz y su mujer es un buen mix de modernidad con toques femeninos, pequeñas colecciones y mucho arte.
En esta casa están claros los intereses: en los extremos del living hay dos libreros iguales, uno está de bote a bote con los libros de cocina de María Ignacia Bustos y el otro, con los de arte y arquitectura de Carlos Igna
cio Cruz. Lo bueno es que se cruzan todo el tiempo, ella opina sobre sus proyectos y él es el de los que pica la cebolla y alaba todo lo que prepara su mujer. Dice que lo tienen en “plan de engorda”, que desde que se casaron hace más de dos años ha subido un par de kilos y que cuando van sus amigos salen rodando. Ella se ríe. Estudió repostería en Nueva York y además es especialista en comida italiana (una mezcla altamente peligrosa). En su cocina tiene todas las máquinas, de pan, pastas, helados, kitchenaid, y los utensilios que usan los profesionales. Todos los días se preocupa del almuerzo y la comida, y cuando invita, empieza a preparar las cosas desde el día antes.
Nada es al lote en este departamento, y eso es justamente lo que le ha dado tanta personalidad. El es más moderno, ella más clásica y femenina, a los dos les importa la decoración, así que todo lo que va llegando se conversa, pero finalmente igual todo se va quedando. Aquí las cosas se ven bien aunque en estricto rigor no peguen, todas tienen un espacio, una anécdota, una historia... Muchas son regalos de sus papás o de alguna hermana, hay herencias, “souvenirs” de viajes, compras espontáneas, más algunos diseños del dueño de casa, muchas obras de arte y pequeñas colecciones, un gusto que corre por las venas de Carlos Ignacio, la cuarta generación de una familia de arquitectos. Por el lado de los Cruz la herencia es clara: Carlos Cruz Montt, su bisabuelo, fue el fundador de la mueblería Cruz Montt; y Alberto, el hermano de éste, el autor del Club de la Unión y varios edificios afrancesados; su abuelo, Alberto Cruz Eyzaguirre, era arquitecto, al igual que su papá, Carlos Alberto Cruz, quién además es un gran coleccionista. Todos sus hermanos sacaron algo de esto: la mayor es la conocida artista Teresa Cruz, luego viene Alberto, que es arquitecto, después Carlos Ignacio, que también tiene la misma profesión, y las menores, Eloísa y Colomba, son diseñadoras. Por el lado de su mamá, María Teresa Elton, está la influencia del arquitecto Jorge Elton. “En mi casa de lo único que se hablaba era de arte y arquitectura. A los 14 años empecé a viajar con mi papá y siempre íbamos a los museos, donde recitaba de memoria los nombres de los autores de los cuadros. Los decía tan rápido que tenía que correr detrás de él para no perderme. De grande estaba en la duda entre estudiar Arte y Arquitectura, pero finalmente la sangre tiró”.
Trabajó un año en la oficina de Rafael Viñoly, en Nueva York: “fue muy intenso, nunca me había pasado más noches de largo en toda mi vida”, y ahora es socio del Estudio Valdés, junto a su primo, Leonardo Valdés, su hermano y varios arquitectos más. Lo que más hace son casas, en general modernas, pero con materiales cálidos, que le den un carácter acogedor a lo que generalmente es más frío. Se preocupa mucho de los muros, pisos, puertas, techos, iluminación. Recién terminó una en Zapallar, la que incluso dejó decorada. “Es el paso natural que sigue después de proyectar la arquitectura, es dejar vestida la casa”.
En su departamento, él mismo diseñó el arrimo, la mesa de comedor de roble de demolición, los libreros, la mesa de centro... Lo mejor es el buen mix que logra con su mujer. María Ignacia instaló su cama de soltera en el living, puso unos cojines pintados por una amiga en las sillas Wassily (“lo más polémico de toda la casa”), varias figuritas que trajo del Cuzco, las tazas de té que colecciona en un mueble del comedor (frente a una colección de árboles de piedra) y varios detalles más. En los muros hay muchos cuadros de Teresa Cruz, de la artista Francisca Sutil, muy cercana a este matrimonio, y de Andrés Heinsen, un artista joven en el que han invertido bastante.
Mucho color, harta personalidad y nada de miedo a la mezcla, esa es la receta que mejor define a esta joven pareja. |