Miami rhapsody
POR DIEGO MUÑIZ // FOTOS MARK ROSKAMS
Miami RhapsodyEn el dormitorio, cama tallada en madera tradicional marroquí, diseñada por sus dueños y fabricada en Marruecos, y colcha tejida a mano en Tánger. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn toda esta casa de estilo caribeño, su dueño, Frank de Biasi, le dio un aire divertido, con colores fuertes y diseños pintados a mano en las paredes, bordes y marcos de las puertas. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn la parte trasera de la casa principal se encuentra otra vivienda, que cuenta con una salita, dormitorio principal y baño. Aquí también hay mucho color, piezas antiguas de ratán y una alfombra del diseñador Gene Meyer. Página izquierda, la entrada lateral fue diseñada con un estilo marroquí, y las esculturas del niño y caballito de mar fueron hechas con un molde original de los años 40. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn este dormitorio se cubrieron parte de los muros con esteras africanas que imitan azulejos. La cómoda plástica es italiana de los años 70. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEl alegre comedor fue pintado en un naranja fuerte y verde pistacho, con detalles de conchas y estrellas. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn esta salita, muros diseñados por Gene Meyer con flores hechas de conchitas de mar. Sobre el librero, lámparas de yeso con pantallas de ratán. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn el salón, sofá Jansen de 1950 tapizado en una tela de paño verde pistacho, lámpara de porcelana azul cielo, sillón francés tapizado con un chintz floreado y mesa de centro antigua. A cada lado de la chimenea, los dueños de casa diseñaron una estantería con detalles tallados en madera. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEn el salón, mueble secretaire de época George III y una gran alfombra con un caballito de mar, también diseñada por Gene Meyer. Al fondo, uno de los pasillos empapelados con un papel antiguo. .jpg) .jpg) Miami RhapsodyEl interiorista Frank DE Biasi se influencio del estilo art deco de los años 40 para remodelar su casa en una isla en Miami. En su interior, toda la magia del caribe y Marruecos, colores fuertes y un jardin exuberante que se cuela por las ventanas.  
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El interiorista Frank De Biasi se influencio del estilo art deco de los años 40 para remodelar su casa en una isla en Miami. En su interior, toda la magia del caribe y Marruecos, colores fuertes y un jardín exuberante que se cuela por las ventanas.
Ha pasado por años de gloria y otros no tanto, pero Miami siempre ha sido y será Miami, un destino fascinante, que hace soñar con sólo decir su nombre, con un clima paradisíaco, una vegetación exuberante y esa mezcla americana-tropical que le da un toque único desde su arquitectura y decoración, hasta su comida sabrosa y llena de calorías. Una ciudad cosmopolita donde casi todo es posible.
Aquí eligió vivir el prestigioso interiorista Frank de Biasi, específicamente en el barrio antiguo Belle Meade, en la Bahía de Biscayne. Un lugar con mucha historia y de una estética muy marcada, porque es una sola calle rodeada de agua y conectada por un puente, que se formó en muy pocos años. Para que se haga una idea, la primera casa se construyó a principios de los 40 y la última en los 60.
Frank es también un hombre muy cosmopolita. Su carrera comenzó en 1987 en Christie’s New York, donde no sólo aprendió de antigüedades, sino además paradójicamente desarrolló su pasión por el arte contemporáneo y el diseño. Antes de abrir su propia oficina el 2006, trabajó como director de interiores para el famosísimo arquitecto Peter Marino y luego en el estudio de Michael Graves.
Su estilo es un mix de diferentes culturas e influencias, siempre incorporando arte, diseño y, obviamente, artesanías que colecciona de todo el mundo. Tiene oficinas en Nueva York, París, Miami y Marruecos y, en sus veinte años de carrera, ha realizado proyectos en Europa, América y Medio Oriente, los que han sido publicados en importantes revistas como World of Interiors, Architectural Digest, Vogue y New York Magazine, entre otras. En este momento se encuentra diseñando residencias privadas en Miami, Nueva York, Long Island, Marruecos y el Caribe, además de hoteles de lujo y boutiques en Túnez y Palm Beach, entre otros.
Su propia casa lleva su firma, pero para ella se inspiró más que nada en la arquitectura rural Bermudas, muy popular en Miami de los años 40 (la construcción es del 41), y le imprimió aires marroquíes.
Con muros de estuco blanco, techos de tejas de hormigón, también blanco, y todas las maderas originales recicladas, está rodeada de un jardín ultra tropical. Cada ventana se abre a una naturaleza verde y frondosa.
La casa está dividida en dos partes, unidas por una terraza redonda cubierta por un toldo a rayas en forma de pabellón. En la del frontis se encuentra el comedor, cocina, sala de estar y una pieza de alojados con un baño. En la otra está el dormitorio principal con una sala de televisión y un gran baño. Muchas de las paredes están decoradas con delfines, caballitos de mar y sirenas, que se hicieron con los moldes originales utilizados en casi todos los hoteles art decó de Miami. Todo es bastante caribeño, pero muy bien hecho, con colores llamativos y mucho turquesa, “el” color de Florida en los años 40.
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