Volver |enviar a un amigo |imprimir | | aprobar

DECORACION


ED Nº 190, Marzo 2011
Santiago moderno     
 

POR SOFIA ALDUNATE // FOTOS ANA MARIA LOPEZ S.

En el restorán Zafrán

Mesas, sillas y lámparas de Enrique Concha, cortinas de terciopelo de Manor House y persianas piano de Luxaflex. Cada mesa con lámparas plateadas de Philippe Starck.  

Desde el living

Se puede apreciar el gran hall central, todo el piso es de porcelanato negro que imita madera.

En el living

Muebles diseñados por la oficina de Enrique Concha especialmente para este espacio, los sofás son de 8 metros de longitud, las lámparas metálicas y la estantería de cedro y nogal.

En una de las suites

Cama con dosel de acero pulido y fotografías de Natalia Vial.

Vista de la terraza

Con una larga banqueta en obra.

En la habitacion

Sofá hecho a medida, pisos de cerámica de Asiatides y mesa bicolor lacada.

En el baño

Mueble isla en mármol de Carrara diseñado por Germán Margozzini.


El hotel Radisson Petra es el primer hotel de La Dehesa, pero su look europeo, muy sofisticado y moderno esta a la altura de las grandes ciudades del mundo.
 

Este año estamos de moda. El diario estadounidense The New York Times eligió Santiago como el destino turístico número uno por conocer durante el 2011, y en una lista de 41 lugares que incluían paradisíacas islas en Estados Unidos, México y Tailandia. ¿Por qué? Porque aquí se va a hacer el evento musical Lollapalooza, por el nuevo Centro Cultural Gabriela Mistral, por el Museo de la Moda y, principalmente “porque la ciudad abraza la cultura moderna”.

Siendo bien sinceros, a la mayoría nos parece un poquito exagerado estar en el primer lugar de un ranking tan importante, pero es cierto que nos hemos ido poniendo modernos. Hay varias cosas que están a la altura de las capitales más importantes del mundo, que logran sorprender hasta a los extranjeros más viajados, y ya no se trata de la artesanía ni de la Cordillera de los Andes. El diseño y la decoración también.

Si ya conoció el nuevo hotel Radisson Petra en La Dehesa sabrá de qué estamos hablando. No dice demasiado por fuera, está en una comuna relativamente nueva, frente a una bomba de bencina, pero al entrar transporta a otro universo. No tiene nada que ver con las cadenas americanas, aquí el look es europeo, muy sofisticado, pero hecho con materiales simples, lo que lo hace ser un hotel de cinco estrellas pero relativamente barato. Pura gracia y buen gusto.

Mauricio Moya, cabeza de la inmobiliaria VDA, venía hace hartos años con la idea de hacer un hotel. El 2007 le puso su buen ojo a una casa con un parque en La Dehesa y vio en sus terrenos el principio de un buen negocio. “Con el desarrollo de la Costanera Norte visualizamos que éste sería el próximo polo comercial y no nos equivocamos. Todo el mundo hace lo que hace todo el mundo, algo así como un efecto manada, nosotros queríamos destacar”.

Se unieron más socios y, para operarlo, decidieron hacer una alianza con Radisson, porque tienen toda la experiencia de una compañía internacional, y, como tienen oficina en Chile, también se manejan bien con lo local.

Radisson Petra es el primer hotel de La Dehesa, un barrio que todavía ni había pensado en tener hoteles. Lo inauguraron en noviembre del año pasado sin posicionarse como un hotel turístico ni de negocios, “la idea es que se vaya posicionando solo y que ojalá apunte a los dos nichos, porque está pensado tanto para quienes vienen a ver a sus amigos chilenos que viven cerca, para quienes vienen a reuniones de negocios en el sector y para el invierno ya estamos planeando una serie de programas relacionados con la nieve, considerando que los centros de esquí están a sólo 45 minutos”. Esta misma cercanía con la montaña fue lo que les dio el nombre Petra, que significa piedra.

Las oficinas de arquitectura de Harken Jensen y Rubén Díaz estuvieron a cargo de este proyecto y lo desarrollaron acorde a los requisitos de sus dueños: “líneas planas, simples, tipo mediterráneo, sin grandes adornos y sin invadir el espacio exterior”. Así fue como construyeron este edificio que contempla un gran lobby, 105 habitaciones (30 dobles, 65 matrimoniales y 10 suites o “Business class”), spa, gimnasio, dos piscinas, terrazas, restorán y 5 salones de eventos. Son 13 mil metros cuadrados construidos en seis pisos, tan bien aprovechados que todo, incluso las piezas, es amplio. En esto ayuda también la gran altura del hall, que está dada por un vacío que une todos los niveles.

Bueno, la decoración es nuestro tema y en esto les ponemos un 7. Enrique Concha y Diseñadores Asociados realizaron la arquitectura interior y rompieron con el estilo más bien clásico al que nos tenían acostumbrados con una ambientación moderna, elegante, distinta.

Les dieron carta blanca y el arquitecto Germán Margozzini, parte del equipo de esta oficina y quien estuvo a la cabeza de este proyecto, hizo lo que mejor sabe hacer: espacios con diseño, que hicieran sentir como en la propia casa, sin dejar de sentirse en un hotel, “porque siempre es entretenida la experiencia de un buen hotel”. Eligieron tonos oscuros, negros, grises, topos, y pensaron en un lobby amplio, que hiciera las veces de un gran living. Como no eran muchos los metros, todo está integrado: la recepción revestida de una fibra sintética que imita concha de tortuga se encuentra separada por una cava de vinos de vidrio transparente, una gran mesa con computadores divide el living central de otro más informal y todo se une con el hall. La totalidad de los muebles fueron diseñados por la oficina, sofás grises larguísimos para potenciar la arquitectura lineal, mesas de centro que combinan lacado con teñido, pisos de cromo y una gran estantería de cedro natural repleto de fotografías, velas, flores naturales y muchos libros de arte, moda, arquitectura, diseño… “Estos no son sólo parte de la decoración, no se trata de hacerlo parecer un lugar vivido, sino que sea realmente un hotel con vida, donde los huéspedes puedan entretenerse mirando un buen libro con una copa de vino mientras esperan que los pasen a buscar”, explica Germán y agrega, “la idea fue lograr mucho con poco, por lo mismo se utilizaron materiales que dan una estética elegante, pero que no lo son en sí mismos, como el porcelanato que se usó en todos los pisos y el piso flotante con que se revistieron los muros. Otro buen ejemplo es la pared de madera texturada lacada con pintura de auto metalizada que divide el hall del restorán. Los colores oscuros y el haberle puesto dimmer a todo también ayudan a lograr una buena atmósfera. Como el living de una gran casa”. Todos los géneros fueron escogidos por Carolina Concha y Lucía Ugarte.

Las suites se pensaron como pequeños departamentos, amplias, con unas maravillosas camas cromadas con dosel, buenos sofás, baños integrados, pero separados al mismo tiempo. Desde el punto de vista del diseño, aquí todo está bien pensado. Para empezar nada es difícil de usar como suele ocurrir en los hoteles, y tienen muchos detalles que hacen feliz, como dimmer en todas las lámparas, iHome para poner el iPod, un plasma que se puede ver desde la cama o girar para mirar televisión desde el living, un jacuzzi de mármol con la cubierta precisa para dejar las velas, sales, toallas o un balde con una botella de champagne, el clóset con las batas y pantuflas a la mano de la tina y la ducha… Bonito y funciona bien.

El servicio del hotel también promete bastante. Su slogan “Yes I can”, resume que cualquier persona que forme parte del hotel está capacitada para ayudar a los huéspedes sin necesidad de pasar por supervisores, “ellos mismos tienen el poder de actuar y tomar decisiones”, dice Esteban Mondaca, gerente del hotel, “y hay una garantía implícita de devolver el valor de lo pagado si no se cumplió con los requerimientos o expectativas”.

Lo que al parecer sí está dando de qué hablar es el restorán Zafrán, a cargo del chef francés Franck Dieudonné, que fue premiado con 7 tenedores por la revista Wikén. “Es de cocina mediterránea, pero más tirada al sur del Mediterráneo”, nos aclara su chef, con preparaciones sanas y en las que sobresale el sabor de las comidas. Tiene una buena terraza, lounge, bar y entrada independiente, por lo que se puede ir a comer como a cualquier restorán.

Radisson Petra La Dehesa Hotel, 12851 Comandante Malbec, Lo Barnechea, teléfono (562) 937 4100, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla ,
www.radisson.cl/ladehesa.html

 
 
 
 

 
 

 

Comenta este artículo

Código de seguridad
Refescar

Espacios / Inspiración

Busca lo que estas pensando y encuentra lo que mas te gusta.

Destacados

...

Registro ED.cl

Política de Privacidad