|
15 años atrás Internet no era la herramienta de información tan potente que es ahora, no había Facebook ni Twitter ni iPod ni iPhone, y los celulares eran grandes y poco sofisticados.
15 años atrás Fidel Castro anunciaba el fin del aislamiento de Cuba, Nicolas Cage era nominado al Oscar por su mejor papel en la película Leaving Las Vegas, y la cargante canción Macarena era el hit del verano.
En 1995, en Chile, revista ED imprimía su primer número con el susto y ansiedad que se suman a cualquier nuevo proyecto. Una portada roja con Ed en verde limón y un título que decía Santiago Chic llamó inmediatamente la atención. Era la primera revista mensual de decoración y estilo de vida para los chilenos, un lujito para esos tiempos, y humildemente podemos decir que fue un aporte al mundo estético, cultural y social de nuestro país.
“No van a tener suficientes casas para publicar, es como tener un Mercedes último modelo en Lampa, es casi imposible mantener esa calidad”, eran algunas de las cosas que oíamos constantemente. Sin embargo tuvimos éxito desde el primer minuto, fue muy bien recibida por la gente, con un buen número de suscriptores y el apoyo de los avisadores hasta el día de hoy.
ED es más que una revista, es una marca registrada, la gente puede conocer su espíritu no sólo en sus páginas de papel couché, tapa brillante, lindas fotografías y buenos artículos, sino que también en el Bazar ED en noviembre, que ya es un issue, a través del Ranking, donde premiamos a los mejores, y las muestras de decoración que hemos hecho así lo acreditan.
No hemos escatimado esfuerzo en entregarles mes a mes algo que contribuya al bienestar familiar, tanto en decoración, arquitectura, arte, moda, cocina, viajes, gente, todos los ingredientes para hacerlos pasar un buen rato, mejorar su calidad de vida, hacerlos más felices, ese es nuestro propósito.
Santiago Chic llamamos a esta edición aniversario de 15 años, igual que la primera, así podemos ver como hemos evolucionado, como cambian los gustos, las modas, las tendencias. No hicimos el mirotón para atrás, para eso viene el libro Santiago Chic, con las casas más lindas de la capital.
Destacamos el fabuloso trabajo de Alejandro Aravena, arquitecto chileno que diseñó un conjunto habitacional en Lo Barnechea para 150 familias que vivían en un campamento y que ahora tienen una casa de 3 pisos de 70 metros cuadrados, y además bonita, pintada de blanco, que no se llueve ni se cae con los terremotos. Da gusto mostrar cosas así, y de una vez por todas desenterrar el estigma de que las cosas tienen que ser horribles y mal terminadas porque son personas pobres, todo lo contrario, y este es un buen ejemplo de que sí se puede hacer bien.
De la población de Lo Barnechea nos fuimos al barrio El Golf, porque así es la vida pues, a una gran casa que en algún tiempo fue un colegio, de linda fachada, igual que su interior, donde muebles y adornos antiguos y modernos acogen a una idílica familia compuesta por cuatro niños hombres, una madre y un padre trabajólicos, pero donde las puertas están siempre abiertas para recibir a todo tipo de gente, desde los más pobres a los más ricos.
Del Golf seguimos a la calle Bustamente, donde vive el banquetero Juan Pablo Johnson. Su singular estilo, medio bohemio, con alguno que otro toque kitsch, que ahí se ve bien, y una gran cuota de burguesía hacen un mix que sólo a este hombre le sale tan natural y auténtico.
En el cerro San Luis, descubrimos una joyita, una casa feucha en sus inicios, que con harta cirugía a cargo del arquitecto Cristián Céspedes bien podría ser la de la película A Single Man de Tom Ford, muy sixties, muy chic, con muy lindas cosas, lo justo, perfecto.
También en el barrio El Golf publicamos un departamento… Bien de cerca llegó la recomendación, es la casa donde vivo hace dos años, y ahora me tocó mostrarla con un poco de vergüenza y pudor, más después de haber leído el texto de mi querida editora Magdalena Bock, puro cariño.
Otra joyita de esta edición, y del país, es el nuevo edificio del Centro Cultural Gabriela Mistral, ex Diego Portales, a cargo del arquitecto Cristián Fernández. Menos mal que lo eligieron a él, porque el resultado no puede ser mejor, el buen gusto y el refinamiento de este hombre se hace latente. Los vitraux, que generalmente son difíciles de poner, aquí se ven perfecto, mucho blanco, maderas oscuras y cobre. Las fotos son de Cristóbal Palma, un acierto en todo sentido.
Y llegó el momento de agradecerle a tanta, tanta gente que ha hecho posible estar en sus hogares todos los meses, entregándoles lo mejor de aquí y del mundo. Periodistas, fotógrafos, productores, artistas, decoradores… En fin, todos dando lo mejor de sí para ofrecerles un producto de calidad que los motive, sorprenda y enriquezca con cosas nuevas y no tanto.
Agradecerle a toda la gente que nos ha abierto la puertas de sus casas, muchas veces por amistad, sé lo que cuesta, pero también es un deber mostrar las cosas bonitas de esta vida.
Gracias a todos ustedes nuestros fieles lectores por estar sintonizados con nosotros y preferirnos, les recuerdo que la página web ED.CL es otra forma de entrar en el fascinante mundo ED.
Muchas gracias y nos vemos en septiembre, en un mes más chileno que nunca.
|