“Cada vez que entras a una casa, lo primero que miras son las fotos antiguas”, me dijo un fotógrafo... Y así fue que salió el reportaje sobre lindas fotos de mujeres, un regalo para el Día de la Madre. Estas fotos antiguas, en blanco y negro, tienen algo especial, muestran gente de distintas épocas, vestidas de una cierta manera, con un cierto tipo de peinado, una actitud acorde a los tiempos, que evocan buenos momentos, simplemente es un placer mirarlas. Fueron meses de búsqueda, y de pedir (en este trabajo uno vive pidiendo) y de selección.
Irving Penn fue un famoso fotógrafo americano, que murió el año pasado, a los 92 años, y todavía seguía trabajando para Vogue americano, haciendo inolvidables imágenes, como una abeja viva sobre unos labios rojos, y, por cierto, mujeres que muchas veces parecían un cuadro.
Para seguir con nuestras queridas ladies, en las páginas de Al Estilo ED, una guía de regalos. Mucho cariño habrá, pero igual esperan el presente. La amorosa Macarena Fernández y el arquitecto Pablo Guzmán hicieron una linda producción tipo naturaleza muerta, con buenas ideas para las mamás, no hay excusas.
Y si hay un lugar que a cualquier mujer le gustaría que la llevaran ese es Villa La Angostura, en Argentina, al Hotel Correntoso. Nada puede ser más agradable, está todo para pasarlo bien, descansar y hacer del invierno una temporada de buenos panoramas. La producción ejecutiva de este gran reportaje estuvo también a cargo de otra gran mujer, Andrea Laurence, dueña del Correntoso junto a su marido y quien conoce la zona mejor que nadie. Nos paseó por las casas que más le gustaban y por los datos más sabrosos, ¡y unos cuantos pisquitos!
Mimí Bullrich tiene 76 años, vive desde hace varios años en este lugar, en una casa donde se respiran buenos modales, buen gusto, cultura... Ella fue de las primeras en poner de moda lo autóctono, sabe mucho de arte, buen ejemplo de vida.
Este simpático pueblito tiene el mejor restaurant que podrían imaginarse, Tinto Bistró, atendido por su propio dueño, europeo cien por ciento, exquisita la comida, buena atención, buena iluminación y “todas decentes”, dijo Willy George.
Ojalá disfruten de este viaje tanto como nosotros.
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