¡No hay nada más chileno que las nanas! La película dirigida por Sebastián Silva, ganadora del premio Sundance por mejor película y mejor actriz, Catalina Saavedra, es un ejemplo de que las cosas hechas por la gente que sabe, resultan y bien.
Sin estereotipos ni clichés sociales, como el ya latero tema de la dictadura; sin escenas de sexo injustificadas, ni groserías, es una buena historia, bien contada, simple (y es ahí donde está la gracia), hecha por una nueva generación sin ataduras, sin amarres al pasado. La película muestra un Chile distinto, sin rollos, sin odios, es un aporte a la cultura.
Un país como éste, con ciertas costumbres y una idiosincrasia tan marcada que nos hace especiales, tiene que ir apreciando lo nuestro, lo simple y lo bien hecho cada vez más.
Fue una lástima que el barrio El Golf no se valorara como tal. Nostalgia se llama el reportaje donde le mostramos una selección de las casas más elegantes de Santiago, construidas en los años 30, con un marcado estilo francés. A nadie le importó destruirlo, el dinero ganó, es raro pensar que las nuevas generaciones no pueden ver lo que fue El Golf hace 30 ó 40 años, sencillamente desapareció. En el barrio alto ya casi no existen construcciones antiguas, y estamos hablando de años, no de siglos como en Europa, ¡qué pena!
Cómo hemos perdido la elegancia y la importancia de conservarla. Andrés Benítez, rector de la Universidad Adolfo Ibáñez, gentilmente me llamó para ofrecerme un interesante reportaje sobre este tema. Todo lo que dice es bíblico, una ciudad con buen gusto no es privilegio de los ricos, sino de todos, un sistema de transporte público decente, también; en Londres la oficina de Norman Foster, junto con Aston Martin, diseñaron los nuevos y emblemáticos buses rojos ingleses de dos pisos, ¡igual que aquí! No es cuestión de plata, sino de pensar en grande y con miras al futuro.
Dejamos Santiago para irnos al norte, qué maravilla es llegar a Calama y ver ese cielo azul, los cerros rojos y la luz nítida característica de la zona. El hotel Awasi en San Pedro de Atacama es un buen ejemplo de algo bien hecho, sencillo, con cabeza, una atención impecable, un placer en todos los sentidos. Las fotos de Vicente García Mekis representan cabalmente la sensibilidad y el refinamiento que se respira ahí, no dejen de ir.
Es la gente la que hace un país, no el país a la gente, por eso la casa en la Cuarta Región diseñada por el arquitecto Jorge Figueroa es una muestra de que si el hombre pone una piedra en un lugar tan bello como ese no molesta, todo lo contrario, aporta, la buena arquitectura es un regalo a un buen paisaje, es como debiera ser en la ciudad.
En un número bien chileno, no podíamos dejar fuera a Germán Del Sol, un arquitecto que ha sabido rescatar lo mejor de lo nuestro hasta llevarlo a la simpleza y la elegancia máxima, como lo ha demostrado con las Termas Geométricas, en Villarrica, y los hoteles Explora, tanto del norte como en el sur del país, entre otras cosas. Además es un buen entrevistado, dice lo que piensa y eso pucha que se agradece.
Un buen panorama para octubre va a ser Casa Mater, la muestra de decoración más importante del país organizada por revista ED, con la participación de la Asociación de Decoradores y la Fundación MATER, que ayuda a los niños con enfermedades renales.
Ojalá que siga lloviendo en Santiago para que tengamos una primavera gloriosa, veamos la cordillera nevada y parezca una ciudad elegante.
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