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Cristián Donoso
POR MAGDALENA BOCK // FOTOS RODRIGO JENSEN // FOTO RETRATO ANA MARIA LOPEZ S.
Cristián Donoso  Vetiver de GuerlainSe lo copié a Sergio Echeverría.   Cuchillo y trinchoEstaba en Surrey, cerca de Londres, en una feria del pueblo, y en un puesto vi a un señor que cortaba cecinas con este cuchillo y trincho. Estuve dos horas comiendo sus cecinas mientras negociaba los cubiertos... Finalmente me salió más cara la comida que la compra.
  Rolex Cellini, de la línea clásica de colección  Compro chaquetas que no se pondría nadieCreo que los chilenos son demasiado aburridos para vestirse, a mí me gusta jugar con el tema, tener cosas divertidas.   Esto sí que es una mañaTengo unos 40 pares de zapatos y los que más me gustan son los John Lobb, aunque lamentablemente no todos son de esa marca. me duran años, nunca los boto y se van acumulando.   CristoEstudié arte religioso y sin ser erudito creo que la persona que hizo este Cristo tiene que haber sido muy famosa de la escuela jesuita. Me lo vendió un hombre en Ecuador que lo tenía amarrado al techo del auto.   Paletas Las hice yo mismo en lenga. Es tan largo el verano y me aburro sentado en la arena...
  Silla inglesaUn cliente llegó con una de ellas y me mandó a hacer un juego de 16 iguales. el modelo era difícil y tenían que quedar intactas. cuando estuvieron listas, mi cliente confundió la original con la reproducción.   CuadroHace muchos años, cuando estaba de moda el Geo Pub, lo vi en uno de sus muros y lo quise comprar. Lo había hecho el mozo, Ricardo Herrera, y sin pensarlo le pagué completo mi primer sueldo.   A la tienda me voy en VespaMi día comienza con meditación y yoga, luego me voy a la fábrica, almuerzo en el casino, donde hablo de fútbol porque está prohibido hablar de otra cosa, me vuelvo a Santiago, dejo la camioneta y parto en mi moto.   La EmaLlegó a la casa el mismo día que la hija de Andrés Velasco se cayó a la piscina. A ella debe su nombre.   No hay nada mejor!Sandwich de marraqueta, mayonesa casera, pescado frito y ensalada chilena del Liguria. Hacen sólo diez al día, así que hay que llegar temprano.  
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No hay dos Cristián Donoso. Con la cara llena de risa, ojos de gato y voz fiestera (la pura voz no más, porque parte la mañana con yoga, después de que trabaja todo el día entre su fábrica y tienda de muebles en El Golf, se va directo a su casa para estar con su mujer, que cocina como los dioses, y su única hija de siete años), nos cuenta su vida como un libro de cuatro capítulos que aún no está terminado. El primero es típico, cuando era un estudiante del colegio Saint George, bueno para los deportes y lleno de amigos, hasta que cumplió 18 y no supo qué hacer. Era más evolucionado que el resto, con un ojo muy desarrollado, se vestía de rosado cuando ningún hombre usaba colores y era musculoso cuando nadie lo era. A los 25 hizo un quiebre, se fue a viajar por Australia, Europa y Asia, donde de tanto meditar con los monjes tibetanos llegó a la conclusión práctica de que le gustaba la estética, tenía facilidad manual y conocía bien a los seres humanos. La respuesta fue tan clara, como tiene claro hoy que es un hombre “raro” y atípico: tenía que ser mueblista. Estudió ebanistería en Quito, puso una tienda y comenzó a exportar muebles a Estados Unidos. El susto de un cuasi secuestro y los problemas de libre tratado de comercio de Ecuador con Estados Unidos detonaron su venida a Chile. Aquí su personalidad y muebles de acabado brillan por igual.
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4 Comentarios
Alvaro Martinez
carinios barbara