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| ED Nº 178, Especial Moda Mayo 2010 |
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Highlights de la moda
POR POR CATALINA ABALOS // FOTOS AGENCIA SHOWBIT Un mes, 321 colecciones. Una sede del sportswear (Nueva York), de lo cool (Londres), del comercio (Milán) y otra del glamour (París). Un vistazo a las principales tendencias para este otoño invierno 2010 que se avecina. Diez minutos. Eso fue todo lo que le tomó al diseñador Marc Jacobs para reencantar nuevamente a la audiencia con el mundo de la moda. Con la voz de fondo de Judy Garland cantando Somewhere over the rainbow, el pasado febrero el modisto abrió el primer desfile del New York Fashion Week 2010, rasgando un lienzo que reveló un gran rectángulo de cartón de donde aparecieron delicadas modelos que parecían bailarinas en una caja musical. El show fue como un bálsamo sobre los alicaídos espíritus de los fashionistas a lo largo del globo, aun golpeados por la sorpresiva muerte del joven diseñador británico Alexander McQueen a comienzos de este año. Entrevistado tras bambalinas, Jacobs confesó desear que la colección fuese “un rayo de esperanza, amor y belleza para los amantes de la moda”. Clichés aparte, tanto la crítica especializada como sus fans coincidieron en que logró su objetivo. La colección, romántica y nostálgica por igual, fue aclamada por personalidades tan exigentes como Grace Coddington, mano derecha de la editora de la revista norteamericana Vogue, Anna Wintour. Vestida de riguroso negro y anteojos oscuros, se la vio aplaudir entusiasta los vestidos vaporosos y semi transparentes en gris metálico y amarillo claro, los chalecos largos con mostacillas brillantes, los abrigos con líneas diagonales forrados en cuero y tweed y las carteras de piel de lana mongoliana. Muchísimo más nueva en las lides de la high fashion, pero igualmente ambiciosa que Jacobs, la ex miembro de las Spice Girls, Victoria Beckham, presentó su cuarta colección en una exclusiva mansión del Upper East Side de Manhattan, recibiendo personalmente a cada uno de los invitados. Astuta, en conversación con Women’s Wear Daily en diciembre de 2009, dijo competir siempre con ella misma además de estar acostumbrada al escrutinio público dados los prejuicios que la gente tiene con respecto a ella. Lo cierto es que su ropa es una proyección de su estilo personal. No era difícil imaginarla en la alfombra roja en compañía de su marido, el buenmozo jugador del AC Milán, David Beckham, vistiendo alguno de los little black dress o mini vestidos apegados al cuerpo en colores fuertes como rojo azulino y calipso que mostraron sus modelos en la pasarela. Poco tiempo después, en la semana de la moda otoño-invierno parisina, otra diseñadora utilizó también el recurso de los mini dresses. Se trata de Stella McCartney, quien además de recurrir a los colores fuertes como Victoria Beckham, utilizó tonos neutros en creaciones de organza con hombros al descubierto. Sin embargo lo verdaderamente alabado fue el outwear, con cortes rectos, minimalistas y de caída perfecta, ideales para la mujer de negocios moderna. Un abrigo gris con una solapa recortada por único adorno abrió el desfile, seguido por tops con líneas horizontales en colores negro y beige y sweaters gruesos tejidos, como el que usó la top model rusa Natasha Poly, quien cubierta por un chaleco color caramelo cortísimo sin nada debajo, lució sus envidiables piernas. Nada más distinto fueron las propuestas de Burberry Prorsum y Chanel, quienes se caracterizaron por ropa abrigadora durante las semanas de la moda de Londres y París respectivamente. Christopher Bailey, director creativo de la clásica firma inglesa, se inspiró en los antiguos uniformes de los cadetes aéreos para dar origen a una colección en donde chaquetas, chiporros, capas y abrigos fueron el foco principal. La ecuación era simple: chaqueta/abrigo/parka más pollera de encaje y botas de cuero de cocodrilo hasta arriba de la rodilla. Reinó el verde musgo, café y negro con flashes de color mostaza y azulino. Transmitido en vivo y en 3D a lo largo de los tres continentes, la colección de Bailey, antiguo empleado de Donna Karan y Gucci, fue un golazo comercial destinado tanto a mujeres que buscan un abrigo para ir a la oficina, como para aquellas que quieren diferenciarse del resto en medio de una fiesta. Mientras tanto, en el Grand Palais de París, Karl Lagerfeld hizo traer enormes trozos de hielo directamente desde Escandinavia para recrear una imagen que, según él mismo contó a la prensa, tuvo en un sueño. “Es un placer crear algo que nadie ha hecho antes”, explicó tan serio como siempre. El escenario estaba a tono con los pesados abrigos de piel falsa y el clásico traje dos piezas Chanel con aplicaciones peludas en tonos café, gris, blanco y uno que otro toque de rojo. Los accesorios fueron muy celebrados, desde anillos que parecían trozos de hielo y la siempre chic cartera Chanel esta vez semejante a una hielera. Y los tejidos fueron considerados por los expertos como uno de los mejores de la temporada de inspiración alpina y peruana. Parece que Lagerfeld previó el éxito de su colección y andaba de buen ánimo, porque el día anterior a su desfile salió en defensa de otra de sus colegas, la actriz Lindsay Lohan, hasta entonces directora creativa de Ungaro. Destrozada por la crítica en su debut en octubre del año pasado, los especialistas la culpan de la caída de la marca gala antiguamente famosa por sus colores estridentes y vestidos drapeados. “No le están haciendo justicia, pues es una chica encantadora”, afirmó la cabeza de Chanel. Encantadora o no, lo cierto es que Lohan ya no sigue en el cargo, fue la española Estrella Archs quien presentó la colección otoño-invierno ready- to-wear 2010. Con mucho animal print, vestidos y tops de gasa y seda con figuras gráficas y vestidos similares al origami en su complejidad, también fue la última colección de Archs para Ungaro. El pasado 19 de abril anunció su retiro de la firma y se rumorea que el inglés Giles Deacon, favorito de estrellas como Scarlett Johansson y Gwen Stefani, podría sucederla en el puesto. |