Tocado por el destino
POR MAGDALENA BOCK // FOTOS FERNANDO GOMEZ
Tocados de Mónica FuentesTiene como referente a Kate Middleton, pero su máxima inspiración son sus propias clientas.   Materiales recolectadosTodo le sirve, herencias, tapices, plumas, strass, velo ruso, trozos de vestidos antiguos, perlas, joyas.   Tocado por el destinoMónica ha recolectado materiales para hacer tocados durante toda su vida.   Tocado por el destinoMónica Fuentes se encarga de hacer a mano el proceso completo, desde el engomado del género, hasta los más ínfimos detalles.   Materiales recolectadosTodo le sirve, herencias, tapices, plumas, strass, velo ruso, trozos de vestidos antiguos, perlas, joyas.   Mónica Fuentes 
|
Es fantástico estar en el lugar preciso, en el momento perfecto. Mónica Fuentes puede decir que es de esas afortunadas. Justo antes de la locura por Kate Middleton y la boda real, se puso a diseñar los más lindos y finos tocados. Los hace completamente a mano, con materiales antiguos y recolectados por todo el mundo.
Kate Middleton (ahora Lady Catherine) es famosa por ser la mujer del príncipe Guillermo, porque es la primera plebeya que se casa con un futuro rey de Inglaterra en 350 años y también porque usa tocados. De día, de noche, sport o elegante, verano o invierno, revivió este accesorio tan típico de la realeza británica y las carreras de Ascot con un look moderno, fresco, que ahora todos quieren imitar. Su diseñador fetiche es el famoso irlandés Philip Treacy, quien le hace los tocados, pamelas y sombreros a los británicos más tradicionales, elegantes y excéntricos. “No asistí a la boda, pero mis trabajos estuvieron ahí”, dijo en una entrevista.
Antes de que Kate estuviera de moda, incluso antes de que estuviera comprometida, en Chile Mónica Fuentes hacía tocados y se los ponía para las fiestas y matrimonios. Y no es inglesa ni española. Nació en Chillán, estudió Traducción en Inglés en Concepción y luego hizo un diplomado de protocolo en la Universidad Católica en Santiago.
Su deseo frustrado era dedicarse a la moda, desde chica era famosa por hacerse los pinches, cintillos, “siempre andaba con la tontera innovadora”, y, además de tener habilidad manual, era buena para recolectar, botones, pedazos de géneros, herencias, accesorios, “cachureos”, como les dice ella, pero de los buenos.
Cuando esperaba a su segundo hijo, y totalmente hipnotizada por todo el estilo de la película Sex & the City que se estrenaba en los cines, inventó la “diaper cake” para un baby shower. La torta de pañales causó sensación y rápidamente se la empezaron a encargar. Tuvo su guagua, se quedó con unos kilos de más, y cuando se iba a poner por quinta vez consecutiva el mismo vestido negro para un matrimonio, decidió que tenía que adornarlo con algo. Hurgueteó en el baúl donde guardaba telas de Turquía, velo ruso, botones griegos, strass y perlitas heredadas de la abuela de su marido –“que hasta hoy vive en un asilo vestida de Chanel de pies a cabeza”–, y comenzó a diseñar un prendedor. Cuando estuvo listo se dio cuenta que era muy grande para usarlo en el vestido o la chaqueta, entonces se lo puso en la cabeza.
|