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| ED Nº 160, Enero / Febrero 2009 | |
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Sueño Americano Un hotel 5 diamantes, un spa de lujo, buenos restaurantes y las mejores canchas de golf del mundo. Kohler, la mundialmente famosa firma de productos de baño, nos invitó, junto a seis arquitectos chilenos, a conocer su maravillosa villa en Wisconsin. Un destino completamente inusual y perfecto para que las vacaciones sean realmente vacaciones. Cómo será lo bueno que estuvo el viaje, que Alvaro González, arquitecto asociado de la oficina Alemparte y Barreda, se fumó un cigarro enterito, después de más de 25 años sin prender ni uno. En el avión de vuelta, todavía un poco revolucionado, venía diciendo que hace años no lo pasaba tan bien y que no quería perder ese espíritu cuando llegara a Santiago. “Descubrí un lado mío que no conocía”, contaba mientras se acordaba de las risotadas que le bajaban todas las noches. Partió tan calladito, que todos quedamos preocupados de que su mujer no lo reconociera cuando llegara a su casa. Ojalá que le haya gustado. No es fácil organizar salidas grupales, peor si incluyen un avión, maletas y decisiones, pero este caso fue la excepción que confirma la regla. Fue un éxito total la invitación de Kohler –famosa marca americana de productos de baño que en Chile es distribuida por Budnik– a seis connotados y heterogéneos arquitectos chilenos (Jorge Figueroa, Jorge Iglesis, Eduardo San Martín, Gonzalo Mardones, Germán Margozzini, el ya mencionado Alvaro González) y revista ED. También iba parte del equipo de Budnik, Juan Cristóbal Sepúlveda, gerente general, junto a su señora, Anita Latife; José Antonio Alonso, gerente comercial; Susana Heins y Marcela Santander, especificadoras, y Alejandra Celedón, key account manager en Sudamérica de Kohler. Trece en total, un número bien especial que esta vez nos trajo suerte. Nos llevaron a Chicago y luego a Kohler Village, en Wisconsin, alojamos en los mejores hoteles, comimos (y engordamos) en los más exquisitos restaurantes, nos hicimos tratamientos y masajes en un spa de lujo, fuimos a buenos museos, conocimos como trabaja esta importante firma y cuáles son sus novedades, y también hubo tiempo para el shopping, todo con un grupo de gente adorable y feliz. ¿Qué más se puede pedir en una semana cualquiera? |