Si alguna vez te has preguntado qué pasa detrás de una exposición, una inauguración o la compra de una obra, y además te gusta el humor negro, Bellas Artes es una buena manera de asomarse a ese mundo.
La serie sigue a Antonio Dumas (Oscar Martínez), un reconocido historiador del arte que asume la dirección de un museo de arte contemporáneo en Madrid, que cuenta con un perfil muy tradicional, a diferencia de los personajes más extravagantes que podemos ver hoy en el rubro. A partir de ahí desfilan artistas, galeristas, coleccionistas, curadores, mecenas y funcionarios, todos convencidos de tener la mejor visión sobre qué merece un lugar en el museo. Todos los capítulos tienen situaciones divertidas que pueden verse muy exageradas, pero que están muy cerca de la realidad.
Y esa cercanía tiene una explicación muy simple: detrás de la serie están Mariano Cohn, Gastón Duprat y Andrés Duprat, quien además de escribir el guion dirige en la vida real el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. La serie conoce muy bien el ambiente que retrata y encuentra humor en situaciones que muchas veces nacen de las propias dinámicas del mundo del arte: las decisiones institucionales, las disputas de poder, los egos y la política que suele instalarse detrás de una exposición.
Con dos temporadas disponibles en Disney+, Bellas Artes es de esas series que entretienen incluso si no sabes nada de arte contemporáneo. Y si conoces ese mundo, probablemente encuentres más de una escena demasiado familiar que te haga reír o incluso enojar un poquito.


