Cócteles inspirados en piedras preciosas, chefs internacionales, noches con DJ electrónicos y un gigante asiático que viene a instalarse en La Dehesa. El mapa gastronómico de la ciudad se mueve, y estos son los datos que necesitas saber.
Siam Thai cumple diez años y lo celebra como corresponde
Una década en el mundo de la gastronomía santiaguina no es poca cosa, y Siam Thai —el restorán tailandés de barrio Italia— lo sabe. Para conmemorar su aniversario, acaban de lanzar una carta de cócteles de edición limitada que funciona como la excusa perfecta para ir a conocer este lugar, o bien para revisitarlo con un buen pretexto.


La inspiración son las piedras preciosas, y el resultado son 13 cócteles con personalidad propia: el Esmeralda ($8.300) mezcla ron, melón y salmuera de alcaparrón; el Diamante ($8.900) cruza gin con soju (conocido como el vodka coreano) y yuzu (un cítrico asiático que se ha convertido en el nuevo favorito de la cocina de autor). Para los que evitan el alcohol, el Ópalo andino ($6.900) es un mocktail de emoliente, ginger beer y sal de piña que vale la pena probar.
Lo que hace especial a esta barra —que ha sido premiada internacionalmente en más de una ocasión— no es solo el resultado en el vaso, sino el proceso: clarificados que eliminan impurezas para lograr líquidos cristalinos, y milk washing, la técnica que usa leche para suavizar sabores y lograr una textura sedosa.


Y mientras tanto, en la cocina: un imperdible es el Khao Pad Saparod ($14.950), que consiste en arroz frito cocinado sobre piña fresca, mezclado con pasas, salsa de ostras, pollo y camarón; o la Merluza en cúrcuma ($13.950), marinada en salsa de pescado y acompañada de crujientes bastones de yuca frita.
Instagram: @siamthaichile.
Av. Italia 1139, Providencia.
La Dicha se viste de noche (todos los miércoles de abril)
Después de 16 años como banqueteros, Pablo Bagnara y Francesca Margozzini abrieron La Dicha: su propia casa. «Con cocina de verdad (no de campamento), con barras de verdad (no de una noche), con los vasos que nos gustan, con la loza que nos gusta y con personal contratado y capacitado por nosotros para poder entregarle a nuestros clientes lo que tanto nos gusta», dicen en su carta de presentación.


Hoy, seis años después, decidieron que era momento de sumar un nuevo capítulo. El resultado es Órbitas Solares: un ciclo de siete miércoles consecutivos que activa El Bar, el nuevo espacio del restorán. La propuesta es deliberadamente intermedia. No es una fiesta, tampoco es solo una cena. La idea es ir a comer, bajar al bar, escuchar música y quedarse un rato más, con un sistema de fichas para consumir dentro del espacio que hace todo más fluido. La curatoría musical cruza house, disco, funk, acid jazz y electrónica, con DJs nacionales e internacionales que se turnan cada semana. Ya pasaron Josefina Díaz, Marcelo Umaña, Negro Bahamondes y Diegors; en lo que queda de abril siguen Gonzalo Vallejo, Rocio Ariste, Pili Zderich y Fat Pablo.


Para acompañar, El Bar tiene su propia carta: tragos a $6.000 con Beefeater —Negroni, Gimlet, Bramble, French 75— y finger food para compartir sin detenerse, como camarones crocantes con curry mango ($9.500), tostadas de maíz con tártaro de atún y mayo wasabi ($9.000) o saquitos vietnamitas de camarón ($8.000).
Instagram: @ladicharestaurant
Alonso de Córdova 2417, Vitacura.
Fukusawa abre su cocina a los mejores de la región
Si hay un formato que viene construyendo silenciosamente una reputación en el circuito latinoamericano, es «Fukusawa y Amigos». El ciclo nació en el restorán ubicado en Nueva Costanera y reconocido en 2025 en el Top 100 de Latin America’s 50 Best.
Detrás hay una idea simple: el chef Marcos Baeza —que lleva más de 30 años de oficio y cocina junto a sus hijos Lucas y Marcus, fusionando técnica japonesa con ingredientes chilenos como langosta, cangrejo y trufa— abre su cocina a proyectos que admira. El resultado, hasta ahora, han sido cuatro ediciones que consolidaron el ciclo como una plataforma de intercambio culinario entre Santiago y el resto de Latinoamérica.


Ya pasaron por Fukusawa: Humo Negro de Bogotá (puesto 45 en Latin America’s 50 Best), Shizen de Lima (parte de 50 Best Discovery), MEE de Río de Janeiro (una estrella Michelin, desde el Copacabana Palace) y Caleta de Panamá (puesto 91 en Latin America’s 50 Best). Todos en formato omakase —experiencia donde el cliente entrega la elección del menú al chef—, todos con coctelería diseñada para la ocasión. La entrada: $180.000 por persona, menú y bebidas incluidas.
El quinto capítulo llega en junio, con un invitado que desde el restorán prefieren mantener en suspenso por ahora. Lo que sí anticipan es que «viene algo muy entretenido». Con el historial que llevan, hay razones para creerles.
Instagram: @fukasawa_chile.
Av. Nueva Costanera 3900, Vitacura. Piso 4.
El grupo detrás de Osaka trae su «hermano menor» a La Dehesa
Esta es la apertura que tiene en alerta a más de un entendido: KO Asian Kitchen, la cadena panasiática del mismo grupo que está detrás de Osaka —uno de los grandes referentes de la cocina nikkei en la región—, abre en Santiago hacia fines de mayo.
Con presencia en Lima, Bogotá, Guayaquil y Riyadh, KO llega a La Dehesa con 400 m² y capacidad para 180 personas. La carta recorre Asia en clave contemporánea: dumplings, rolls, ramen, arroces salteados, tacos asiáticos y platos para compartir. Más accesible y amplio que Osaka, suele describirse como su “hermano menor”: una propuesta más amplia y accesible, menos centrada en la especialización y pensada para un consumo más cotidiano.
En Chile, el proyecto está en manos de los socios de los exitosos locales Dondoh y Dagan, y el equipo ya viajó a Lima a capacitarse junto al restaurante KO del Jockey Plaza —mall donde opera una de las versiones más consolidadas de la marca— para aprender procesos y know-how de primera mano. Si todo sale según lo planeado, mayo cierra con una de las aperturas más esperadas del año.


