Industrial chic

Esta es de esas oficinas que inivtan a trabajar. Amplia, muy iluminada y con un sello que mezcla lo tecnológico con lo industrial, el diseño interior estuvo a cargo de Francisca Goycolea y Ana Domínguez, quienes además le imprimieron un aire masculino pero bien acogedor.

Es como un Club de Tobi. Hecha para hombres, con todas las comodidades y la última tecnología, con televisores en un muro, buenas mesas de reuniones y hasta un rico coffee corner… el ambiente ideal para trabajar. En seis meses las decoradoras Francisca Goycolea y Ana María Domínguez armaron este espacio para el cual los dueños tenían ideas bien claras: querían una oficina amplia, limpia visualmente, que fuera fácil de mantener y que al mismo tiempo resultara acogedora.

Lo primero que llama la atención al entrar es una gigantografía que cubre completamente uno de los muros; se trata de una fotografía aérea de un campamento cercano a una mina, donde todos los módulos fueron hechos por la empresa, Tecnofast. “Es una forma muy acertada de mostrar el trabajo que realizan, te dicen altiro quiénes son”, dice Anita. Las decoradoras partieron por elegir materiales nobles para revestir cielos y muros. “Jugamos con los colores de la empresa en toda la oficina, de manera de dar identidad y también unidad a los espacios”. Usaron un tono de gris para el cielo y otro para separar las oficinas; incluso se atrevieron con un muro rojo en el mismo tono del logo.

Luego vino el diseño de los muebles. Para la recepción pensaron un mesón de granito, el que mezclaron con madera rústica para darle calidez; sobre éste cuelgan tres lámparas de look industrial importadas por Interlight. Para el resto de la oficina optaron por muebles volados, que continúan ese estilo simple y limpio.

Uno de los grandes aciertos es el amplio estar común. Se trata de un pasillo largo, en cuyo muro principal hay empotrados tres televisores; están prendidos todo el día, uno con noticias, otro con actualidad económica y el último con videos corporativos. Frente a ellos, cómodos sillones y una larga e iluminada mesa de trabajo… un espacio más relajado para llegar e instalarse. Todo esto se termina de armar con el exquisito aroma a café que viene de un rincón pensado especialmente para eso. “Para los dueños de esta empresa, las sensaciones son importantes. Que haya rico olor, que la mesa en la que trabajas esté a la altura precisa, hasta que la vista sea agradable… era fundamental”, concluyen las decoradoras.