Viajes

Ravello, la joya suspendida sobre el mar Amalfitano

Con vistas infinitas sobre el Mediterráneo, jardines que parecen flotar y una herencia artística única, Ravello conquista por su belleza serena y su elegancia italiana.

En lo alto de la Costa Amalfitana, entre los perfumes del limonero y el rumor del mar, Ravello emerge como un refugio atemporal. Este pequeño pueblo, célebre por su calma y su historia, ha inspirado a artistas, músicos y escritores desde hace siglos. Sus calles empedradas conducen a villas majestuosas, terrazas con panorámicas imposibles y pequeños talleres donde aún se trabaja la cerámica a mano. A diferencia de sus vecinas más bulliciosas, Amalfi o Positano, Ravello guarda un ritmo más pausado, donde cada detalle parece invitarnos a la contemplación. Un destino que combina arte, naturaleza y elegancia italiana en su forma más pura.

ALOJARSE EN UN PALACIO

Dormir en Ravello es una experiencia en sí misma, pero hacerlo en el Palazzo Avino es vivir dentro de una postal de color rosa. Este palacio del siglo XII, transformado en hotel de lujo, domina la costa con una elegancia clásica y una hospitalidad que roza lo poético. Sus terrazas cubiertas de buganvilias ofrecen una de las vistas más célebres de Italia: el mar extendiéndose hasta el horizonte, bajo un cielo que parece pintado.

ravello-2
ravello-3

Las habitaciones conservan la esencia aristocrática original, combinando mármoles antiguos con un diseño contemporáneo y delicado. Su restaurante, Rossellinis —galardonado con una estrella Michelin—, rinde homenaje a la cocina local con un toque sofisticado. Un spa con agua de mar y una piscina en la azotea completan este refugio perfecto para quienes buscan lujo, calma y una belleza sin artificios. Un auténtico sueño teñido de rosa y con un equipo que te hace sentir en casa (en una de muy elegante y chic) desde el primer momento.

ravello-1
ravello-4

IMPRESCINDIBLES A VISITAR EN RAVELLO

Ravello invita a descubrirla sin prisa, recorriendo sus calles empedradas que serpentean entre buganvilias y balcones con vistas infinitas al Mediterráneo. Su joya más conocida es Villa Rufolo, del siglo XIII, con jardines suspendidos sobre el mar que inspiraron a Richard Wagner en su ópera Parsifal. Cada verano, el Festival de Ravello devuelve la música al mismo escenario que lo inspiró, con conciertos al aire libre frente al mar. No menos fascinante es Villa Cimbrone, con su mezcla de historia, romanticismo inglés y una de las vistas más célebres del mundo: la Terraza del Infinito, un balcón custodiado por bustos de mármol donde el cielo y el mar parecen fundirse en un solo horizonte.

ravello-5
ravello-6

El corazón del pueblo late en la Piazza del Duomo, presidida por la catedral dedicada a San Pantaleón, con su imponente puerta de bronce y mosaicos bizantinos. Desde allí, perderse por los callejones es descubrir miradores secretos, galerías de arte y talleres de cerámica artesanal. Cada rincón de Ravello guarda una postal: fachadas cubiertas de flores, escaleras que conducen a lo desconocido y el eco lejano de una guitarra italiana. Más que un destino, Ravello es una experiencia de calma y belleza suspendida entre las montañas y el mar.

 

EL TEMPLO DE LA CERÁMICA Y LA ARTESANÍA

Ravello mantiene viva la tradición artesanal de la cerámica amalfitana, una de las más bellas de Italia. Los talleres familiares se reparten por todo el pueblo, y cada pieza cuenta una historia de color y paciencia. Los tonos amarillos, verdes y azules recuerdan al paisaje mediterráneo: el sol, el mar y los limones.

ravello-9
ravello-11

Además de cerámica, en Ravello se encuentran pequeñas boutiques de tejidos, sandalias de cuero hechas a mano y objetos de decoración únicos. Comprar aquí no es solo adquirir un recuerdo, sino llevarse un fragmento del alma local. Visitar tiendas como Ceramiche d’Arte Carmela o Pascal Ceramiche d’Arte es entrar en un universo de belleza artesanal que resiste al paso del tiempo.

SABORES DEL ALMA ITALIANA

La gastronomía de Ravello es una celebración sencilla y auténtica. Los mejores lugares para comer pizza no son los más sofisticados, sino aquellos que llevan el cartel de “Trattoria”, donde el horno de leña y la tradición mandan. Entre los imprescindibles: una pizza margherita con masa fina y tomates de la región, acompañada de un vino blanco local.

Pero si hay un símbolo absoluto de esta tierra, ese es el limón. Los famosos limones de la Costa Amalfitana, enormes y fragantes, se disfrutan en todas sus formas: en postres, en ensaladas, en salsas, e incluso en el icónico limoncello, el licor dulce que encapsula el espíritu del Mediterráneo. En Ravello, cada bocado parece llevar el brillo del sol en su sabor.

ravello-15
ravello-14
ravello-7
ravello-8

Ravello no solo se visita, se siente. Entre sus vistas vertiginosas, su arte y su calma, este rincón del sur de Italia invita a desconectar del tiempo y reconectar con la belleza. Un lugar donde la vida se desliza al ritmo lento de las olas.

Más de ED

Inspírate en tienda BazarED.cl