Xiamen es una de esas ciudades inesperadas que transforman por completo la idea preconcebida de China. Pequeña, costera y rodeada por el mar frente al estrecho de Taiwán, esta isla de la provincia de Fujian se ha convertido desde hace años en uno de los destinos vacacionales favoritos de los viajeros chinos. Su mezcla de arquitectura colonial, templos centenarios, playas urbanas y una naturaleza exuberante crea una atmósfera serena y sofisticada difícil de encontrar en otro lugar del país. Todavía poco conocida a nivel internacional, Xiamen emerge como uno de los secretos mejor guardados de Asia.
GULANGYU ISLAND, UNA VISITA IMPRESCINDIBLE




Frente a la costa de Xiamen se encuentra Gulangyu, una pequeña isla peatonal considerada uno de los lugares más bellos y singulares de toda China. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este enclave mezcla mansiones coloniales, jardines tropicales, callejuelas silenciosas y antiguas villas europeas que recuerdan su pasado internacional como puerto comercial. Pasear por Gulangyu es hacerlo sin prisas: no circulan coches y el sonido del mar acompaña constantemente el recorrido. La isla desprende una atmósfera romántica y casi mediterránea, muy distinta a la imagen habitual de las grandes ciudades chinas. Cafés escondidos entre buganvillas, pequeñas galerías, miradores frente al océano y edificios históricos convierten cada rincón en una postal. Sin olvidar el Museo del Piano, un must a visitar.
TIP: Para los amantes del té y el diseño, 二三丛 Tea House se convierte en una parada imprescindible. Una tradicional casa del té con muchas variedades ancestrales que ofrece experiencias increíbles.
NANPUTO TEMPLE, ESPIRITUALIDAD FRENTE AL MAR


A los pies de una montaña cubierta de vegetación y frente al mar se alza Nanputuo Temple, el templo budista más importante de Xiamen y uno de los más especiales del sur de China. Fundado durante la dinastía Tang, este complejo religioso combina arquitectura tradicional, jardines serenos y un ambiente profundamente espiritual que contrasta con el dinamismo urbano de la ciudad. El aroma del incienso, el sonido de las campanas y las ofrendas de los fieles crean una experiencia inmersiva incluso para quienes no practican el budismo. Uno de los mayores atractivos del templo es la posibilidad de subir caminando por la colina que se encuentra detrás del recinto, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas de Xiamen y la costa.
SHAPOWEI, EL BARRIO CREATIVO
Entre templos históricos y paseos marítimos, Shapowei representa la cara más joven y creativa de Xiamen. Antiguamente un pequeño puerto pesquero, este barrio se ha transformado en uno de los epicentros culturales y artísticos de la ciudad sin perder del todo su esencia local. Sus antiguas naves industriales y edificios tradicionales conviven hoy con cafeterías de especialidad, galerías independientes, estudios de diseño y pequeñas boutiques que atraen tanto a artistas locales como a una nueva generación de viajeros chinos.


La zona mantiene una atmósfera relajada y auténtica, especialmente al caer la tarde, cuando las terrazas junto al agua comienzan a llenarse y las luces se reflejan sobre los canales del antiguo puerto. Más allá de sus cafés estéticos y espacios creativos, Shapowei permite descubrir una Xiamen más contemporánea, donde tradición marítima y cultura urbana dialogan constantemente.
PLAYAS Y VIDA COSTERA
Pocas ciudades chinas viven tan de cara al mar como Xiamen. Sus playas urbanas, sus paseos marítimos y el ritmo relajado de la vida local convierten la costa en el verdadero corazón de la ciudad. Durante la mañana es habitual ver a corredores, ciclistas y grupos practicando tai chi junto al océano, mientras que al atardecer las playas se llenan de familias y viajeros buscando escapar del calor tropical.


Entre las zonas más populares destaca el paseo de Huandao Road, una carretera costera rodeada de palmeras que ofrece algunos de los paisajes más bonitos de la isla. A diferencia de otros destinos asiáticos más masificados, Xiamen conserva una sensación de calma constante: caminar junto al mar, detenerse en un café frente al agua o contemplar cómo cae el sol sobre el estrecho de Taiwán es una realidad. Esa conexión natural con el océano es precisamente lo que hace que tantos viajeros chinos elijan Xiamen como destino vacacional.
GASTRONOMÍA FUJIAN
La cocina de Xiamen refleja perfectamente la identidad costera de la ciudad. Ligera, delicada y profundamente vinculada al mar, la gastronomía local pertenece a la tradición culinaria de Fujian, una de las más refinadas y menos conocidas de China. Aquí el producto es el gran protagonista: marisco fresco, pescados, sopas aromáticas y noodles elaborados artesanalmente forman parte de la vida cotidiana. Entre los imprescindibles destacan la oyster omelette -una tortilla de ostras típica de la región-, las sopas de fideos con caldo suave y los pequeños snacks callejeros que se encuentran en mercados y calles históricas.


La ciudad vive además un momento gastronómico especialmente interesante gracias a la aparición de cafeterías de especialidad, restaurantes contemporáneos y espacios donde conviven tradición y modernidad. Comer en Xiamen no consiste únicamente en descubrir nuevos sabores, sino en entender una forma de vida pausada, abierta al mar y profundamente sensorial.
ALOJARSE EN UN OASIS DE DISEÑO Y BIENESTAR
En una ciudad donde la calma forma parte de su identidad, Waldorf Astoria Xiamen encaja perfectamente con el ritmo pausado de la isla. Situado en una de las zonas más elegantes de la ciudad, este hotel combina el refinamiento clásico de la firma con una estética contemporánea inspirada en la herencia marítima y colonial de Xiamen. Sus habitaciones, amplias y luminosas, ofrecen vistas privilegiadas sobre el skyline (despertar observando las vistas desde sus enormes ventanales es un auténtico placer), mientras que los interiores juegan con materiales nobles, tonos cálidos y detalles orientales que aportan una sensación de serenidad inmediata. Más allá del alojamiento, el hotel se ha convertido también en un punto de encuentro para la escena local gracias a su oferta gastronómica y sus espacios wellness. Después de un día recorriendo templos, playas o calles históricas, regresar aquí se siente como regresar al hogar, uno de lujoso donde cada detalle ha sido pensado para un propósito.

TIP: Imprescindible disfrutar de sus dos restaurante: Brasserie One es de inspiración francesa y cocina europea contemporánea y HOKKLO es su restaurante chino especializado en cocina Fujian contemporánea, galardonado con una estrella Michelin en la Guía Michelin Fujian 2025.

