Tazas, tablas y diversos objetos de cerámica forman parte del universo de Giselle Bolomey, quien, desde Concepción, elabora a mano cada uno de los productos que tiene a la venta.
Fue después de que naciera su primer hijo cuando decidió apostar por una nueva aventura: renunciar a su trabajo y entregarse a la cerámica, la que comenzó como un proyecto de expresión personal y terminó por convertirse en Gigitazas, una marca con identidad propia.


Desde que comenzó a aprender el oficio, las tazas se convirtieron casi en una obsesión. «Me gustaba la idea de transformar un objeto cotidiano en algo especial», cuenta. Con el tiempo, Gigitazas ha ido creciendo hacia otros productos, pero manteniendo siempre esa misma intención: crear piezas diferentes, con carácter y capaces de generar una conexión con quien las usa.


Y si bien Giselle es enfermera de profesión, encontró en la cerámica un lugar en donde poder plasmar su creatividad a través de objetos con personalidad propia, diseño cuidado y un estándar de terminación que lo haga especial, en un proceso muy acompañado por su marido.
Puedes encontrar sus productos en su Instagram @gigitazas.


