Tan encantadora y linda como siempre, esta es una casa auténtica, que no responde a modas ni tendencias.

Construída por Alberto Cruz Eyzaguirre a mediados del siglo pasado, esta antigua casona de estilo inglés tiene los recuerdos e historia de cuatro generaciones.

Su interior no ha cambiado sustancialmente desde que la publicamos hace 21 años, porque aquí las cosas son las de siempre; su dueña mezcla estilos, tapices, géneros y muebles de distintas épocas con una facilidad envidiable y un gusto muy personal, que no tiene nada que ver con la moda.

Podríamos hablar en detalle de las antigüedades y muchos recuerdos que ha ido distribuyendo con encanto por distintos espacios y rincones, pero es una mujer muy sencilla que no se siente cómoda hablando de sus cosas.

De todas maneras, no podemos dejar de decir que es una dueña de casa cariñosa, generosa y muy detallista, que siempre tiene lindos ramos de flores y la mesa puesta para recibir a sus muchos nietos y amigos.

Como decía el reportaje que publicamos en 1997, “las casas son y serán lo que sus habitantes proyectan, lo que de lejos uno recuerda, lo que en definitiva queda para siempre en nosotros”.