Ecléctica

La diseñadora italiana Allegra Hicks vive en esta casa hace 24 años. Ubicada en pleno Chelsea, en Londres, es el reflejo perfecto de su identidad y firma: luminosa, elegante y ecléctica. En ella Allegra supo mezclar con gracia obras de arte contemporáneo junto a muebles clásicos y muros tapizados con seda de la India.

 

La diseñadora italiana Allegra Hicks sabe de mezclas. Hija del inventor Carlo Tondato y de la abogado Rosy Maza, Allegra creció en Turín, tiene su oficina Londres, pero vivió por muchos años en Nueva York. Cuando recién se casó con el arquitecto y decorador de interiores Ashley Hicks, se instalaron en Manhattan. “Vivíamos en un exquisito departamento en la Quinta Avenida que pertenecía al nieto de Marc Chagall. Aunque suena glamoroso, por dentro todo estaba en muy mal estado”, recuerda. Dice que lo que realmente le gustaba de vivir ahí era la ciudad, porque Nueva York despertaba en ella la curiosidad y la creatividad.

Sin embargo, Allegra asegura que Londres es donde se siente más en casa. Su hometown está ubicada en pleno Chelsea, uno de los barrios más vibrantes de la ciudad. “Para mí es un lugar precioso por una serie de razones. Primero que nada, es hermoso, está a pocos pasos del río y al otro lado del Chelsea Bridge está el Battersea Park, que es maravilloso. Hay, por supuesto, mucho que hacer, la galería Saatchi está a la vuelta de la esquina y alrededor hay un montón de restaurantes”, cuenta.

Allegra vive en esta casa desde hace 24 años. Corría 1992 y ella estaba embarazada de su primera hija, Angelica cuando, junto a su marido Ashley compraron la casa. “La encontramos muy barata. Decían que estaba en el lado equivocado de la calle, o algo así”, recuerda. “Lo cierto es que cuando nos instalamos, el interior no tenía ningún carácter; esto nos permitió crear los espacios que queríamos vivir. Como diseñadora, mi casa es el primer lienzo para mi trabajo, por lo que es siempre cambiante”, asegura.

Es una casa de cuatro niveles, con cuatro dormitorios y tres baños, todos espacios que ella ha ido redefiniendo con los años. Para la última remodelación trabajó con una paleta de colores sugerentes como el ocre, el azul turquesa y el malva porque “la luz aquí puede ser muy blanca y fría”, cuenta. En las paredes hay pinturas de artistas que son sus amigos, como Anish Kapoor y Donald Baechler. “Creo que hoy la palabra que mejor define mi estilo es ecléctico. Me encanta cómo se combinan los muebles de mediados de siglo con piezas clásicas y diseños contemporáneos”, dice. ¿Sus inspiraciones? Las texturas y colores de la naturaleza, pero también sus viajes, en particular a la India.

Cuando le pregunto por su lugar favorito de la casa dice que por el momento le encanta su comedor. Allegra tapizó las paredes con seda matka lila, bordada con un diseño de rosas en abalorios de cristal de plata. La seda makta es un tejido manual que se hace a partir de los residuos de seda de morera, proviene originalmente de Karnataka y Cachemira, pero su hilado se realiza a mano en los distritos de Malda y Murshidabad, en Bengala Occidental. “Es algo suave y femenino que se complementa muy bien con el móvil colgante de vidrio solapado que está encima de la mesa del comedor”, dice Allegra. Esa pieza es obra de la artista Julia Condon.

El fotógrafo Ricardo Labougle, quien recorrió todos los espacios de la casa de Allegra con su cámara, la define así: “Es muy acogedora. La casa refleja absolutamente la personalidad y el estilo de Allegra. Luminosa, elegante
y femenina”.

“La casa se parece a mí en muchos aspectos”, dice Allegra. “Es un conjunto de cosas: hay objetos que he encontrado en mercados o viajes, hay regalos que me han hecho y cosas preciosas que han llegado hasta mí por fortuna. Pero también hay cosas que he diseñado personalmente a lo largo de los años. Lo que hace que la casa tenga mi estilo es haber sabido encontrar la forma en que todas estas cosas diferentes vivan juntas”, remata la diseñadora.