Diseño

El nuevo Chanel de Matthieu Blazy: los códigos que se repiten en sus desfiles

Del mítico bolso 2.55 al tweed reinventado, el diseñador está transformando los símbolos de la maison con una mirada más libre, materiales inesperados y una nueva idea de lujo.

Matthieu Blazy cumplió un año al frente de Chanel y lo celebró con una colección que vuelve a mirar los códigos históricos de la maison desde un lugar más ligero, colorido y contemporáneo. Porque si algo quedó claro después del último desfile de la marca, es que el diseñador ya no está simplemente instalándose en la casa: está construyendo su propia versión de Chanel.

Presentada el lunes en el Grand Palais de París, la colección Primavera/Verano 2027 funciona como una declaración de principios. Entre el mítico bolso 2.55 de Gabrielle Chanel, una nueva interpretación del traje de tweed y un escenario repleto de pájaros blancos, Blazy vuelve a poner sobre la mesa una pregunta interesante: ¿cómo se actualiza una casa con códigos tan reconocibles sin perder aquello que la hace única?

Estas son algunas de las claves del desfile.

chanel11
chanel12

El 2.55 como punto de partida

Uno de los gestos más simbólicos fue también uno de los más sencillos: la colección abrió y cerró con el 2.55 original de Gabrielle Chanel, perteneciente a los archivos de la casa.

Creado en febrero de 1955, el bolso revolucionó la manera de llevar una cartera al incorporar una cadena que permitía colgarla del hombro y dejar las manos libres. Su diseño, además, guarda referencias personales de Gabrielle Chanel, desde el característico forro burdeos hasta los detalles inspirados en su historia.

chanel18
chanel20

Blazy no necesita reinventarlo. Al contrario, recuperarlo en su versión original parece ser una manera de recordar que el archivo de Chanel sigue teniendo mucho que decir. La misma modelo lo llevó al comienzo y al final del desfile, trazando una especie de círculo entre el pasado y el presente de la maison. Más que una mirada nostálgica, esto funcionó casi como una declaración: para construir algo nuevo, también se puede volver al origen.

El traje Chanel… pero con movimiento

Después de los bolsos, pocas piezas representan tanto a Chanel como el traje de tweed. Y si algo ha demostrado Blazy desde su llegada es que no tiene intención de dejarlo intacto.

Para esta temporada, el diseñador exploró un tweed trabajado con una técnica de smocking, que aporta elasticidad y flexibilidad a una prenda históricamente asociada a una sastrería más estructurada. La idea tiene algo de paradoja: tomar uno de los símbolos más reconocibles de la casa y quitarle rigidez.

chanel14
chanel13
chanel16
chanel15
chanel4
chanel3

La propuesta conecta con el legado de Gabrielle Chanel, quien transformó la vestimenta femenina al introducir prendas inspiradas en la ropa masculina y deportiva, privilegiando la comodidad y la libertad de movimiento. Décadas después, Blazy retoma ese principio y lo lleva a un nuevo terreno.

La sastrería convive con transparencias, minifaldas plisadas, chaquetas más cortas y siluetas masculinas. El resultado no busca reproducir el traje clásico, sino demostrar que puede cambiar de proporciones, materiales y actitud sin dejar de ser Chanel.

Después de varias temporadas dominadas por el quiet luxury, con paletas neutras, logos discretos y una idea de lujo asociada a la sobriedad, el Chanel de Blazy parece tomar otra dirección.

¿Se aleja del lujo silencioso?

En la pasarela aparecen colores intensos, estampados de tigre y cebra, zapatos bicolor reinterpretados y bolsos que no buscan precisamente pasar desapercibidos. Punto aparte para los accesorios y los detalles que no quisieron perder protagonismo. Hay más contraste, más textura y una sensación de juego que se aleja de la estética minimalista que ha marcado buena parte de la conversación reciente sobre el lujo.

Dicho esto, sería apresurado decir que Blazy abandona por completo el lujo silencioso. Su propuesta parece apuntar a otra cosa: un lujo que se reconoce en la calidad de los materiales, la construcción y el trabajo artesanal, pero que no tiene miedo de ser expresivo y divertido.

chanel9
chanel10
chanel5
chanel6
chanel7
chanel8
chanel1
chanel2

Pájaros, libertad y ligereza

La escenografía también dejó una de las imágenes más memorables del desfile: 95 grandes pájaros blancos suspendidos sobre el Grand Palais.

La inspiración surgió de una experiencia de Blazy en el sur de Italia, donde observó aves migratorias. La referencia a la libertad atraviesa tanto el escenario como las prendas, con transparencias, tejidos ligeros y siluetas que parecen acompañar el movimiento del cuerpo.

No es un detalle menor. En una colección que revisita códigos históricos, los pájaros funcionan como una metáfora de lo que el diseñador parece querer hacer con Chanel: conservar su identidad, pero permitirle moverse hacia otro lugar.

Y quizás ahí está la clave de esta nueva etapa. Blazy no necesita borrar el pasado de la maison para demostrar que puede llevarla al presente. Su desafío es encontrar nuevas posibilidades dentro de un lenguaje que el público ya conoce muy bien.

Después de un año al frente de Chanel, la pregunta ya no es si puede ofrecer una mirada contemporánea sobre la casa. La pregunta es si conseguirá convertir esta energía, esta libertad y esta nueva relación con sus códigos en una identidad duradera.

 

 

Más de ED

Inspírate en BazarED.cl