Este restorán de inspiración asiática deslumbra desde un piso 56, en CDMX

Ling Ling es el nombre de este restorán en Ciudad de México que desde que abrió sus puertas a fines de 2021 se ha robado todas las miradas. En el piso 56 de un edificio en Reforma, con vistas impactantes y una propuesta gastronómica pensada para compartir y disfrutar en grupo, es el lugar perfecto para disfrutar de la noche en CDMX.

Inspirado en los bares japoneses, Ling Ling México (@linglingmexicocity) abrió sus puertas a fines de 2021 en Ciudad de México, en el piso 56 del rascacielos Chapultepec Uno –el tercero más alto de la capital–, donde también está el Ritz-Carlton. En el corazón de Reforma, este restorán ya se ha transformado en un imperdible de la ciudad, no solo por la propuesta gastronómica, sino también por su decoración e impactantes vistas en 360 grados.

Ling Ling –parte del Grupo Hakkasan, expertos en gastronomía china con restoranes desde Londres a Abu Dhabi– es un restorán de infusión asiática que busca reinterpretar la esencia japonesa de los Izakaya, un concepto de platos pequeños pensados para compartir, con una fusión de cocina cantonesa y otras culturas orientales. La idea es lograr un ambiente relajado, con onda y buena música, donde los comensales puedan quedarse toda la noche. Como dicen en su página web: “Visítanos para veladas que serán recordadas y noches que probablemente serán olvidadas”.

La decoración de este espacio estuvo a cargo del estudio Sordo Madaleno, con más de 80 años de experiencia y tres generaciones que se han especializado en crear espacios únicos. Para Ling Ling el concepto partió de la idea de crear un espacio que recordara los grandes patios y terrazas característicos de la arquitectura mexicana. Uno de los mayores desafíos en el diseño fue cómo generar la sensación de estar en un patio al estar en el piso 56 de un edificio. Finalmente lo lograron a través de elementos estructurales y métodos de construcción que ayudaron a desdibujar el límite entre la arquitectura y el diseño de interiores. Así, el espacio tiene triple altura y mucha vegetación, que se transformó rápidamente en protagonista del proyecto.

Rodeada de esa vegetación exuberante, la terraza es el verdadero corazón del proyecto, creando un ambiente difícil de imaginar en el piso 56 de un rascacielos corporativo. Este espacio se beneficia de la triple altura y la ubicación en esquina para sorprender a los huéspedes con una estructura de atrio acristalada que ofrece vistas impactantes de la ciudad.