Lago Di Como

El hotel Il Sereno Lago di Como reabre este año para su segunda temporada. La arquitecta Patricia Urquiola creó aquí un refugio íntimo que celebra el diseño.

 

Los propietarios del grupo Sereno Hotels, que ya tenían un Sereno en St. Barthélemy y otro en Villa Pliniana, contactaron a la arquitecta Patricia Urquiola para su tercer hotel. Tenían claro que querían hacerlo en el Lago di Como, en la región de Lombardía. Este lugar, ubicado a 64 kilómetros del aeropuerto de Malpensa en Milán, es uno de los lagos más profundos de Europa y también uno de los más lindos. No por nada George Clooney y Madonna tienen villas en sus orillas, donde mismo antes tuvieron casas personajes como Leonardo da Vinci, Napoleón Bonaparte, Giuseppe Verdi y Franz Liszt.

Patricia Urquiola aceptó y quiso honrar aquí lo mejor del diseño italiano. La idea era crear un hotel que inspirara lujo contemporáneo e íntimo, sin que interrumpiera el paisaje local. Para esto propuso un contraste con el patrón clásico de los edificios locales, manteniendo al mismo tiempo una sensación de ubicación de Como. “Queremos que nuestros huéspedes puedan disfrutar del diseño, el cuidado por los detalles, la comodidad y el servicio sin exageraciones”, explica Luis Contreras, propietario de Sereno Hotels.

Por esto, el mobiliario, la iluminación, los revestimientos y las piezas de diseño, fueron elegidas cuidadosamente por la decoradora española para crear un lugar sofisticado, pero acogedor. Sin estridencias. Justo en el centro del lobby Urquiola proyectó una escalera de nogal con escalones envueltos de bronce que parecen flotar en contraste con los revestimientos de piedra ceppo de la construcción.

Las paredes son de mármol e imitan los diseños de las terrazas venecianas. Urquiola trabajó con un Pantone de grises, con toques de azul y verde sobrios, sacados de la paleta natural del lago. También rescató el famoso trabajo en seda de la zona y a partir de esa tradicional artesanía, diseñó desde detalles de decoración hasta los foulards del uniforme del staff del hotel.

En la terraza Urquiola ubicó una piscina infinita de 18 metros que parece una extensión del lago, rodeada por una terraza para tomar sol y un bar. Il Sereno tiene una playa privada y un muelle desde donde los huéspedes pueden salir, entrar y hacer paseos a bordo de los tradicionales barcos Riva. Hay tres Cantiere Ernesto Riva personalizados, fabricados desde 1771 por la familia del mismo apellido, en la ciudad cercana de Laglio. Y el interior de estas embarcaciones también estuvo a cargo de Urquiola.

Il Sereno di Como tiene 30 suites, todas con terraza y vista al lago. Y el edificio, desde fuera, resulta inconfundible: los dos jardines verticales de las fachadas fueron diseñados por el famoso paisajista Patrick Blanc, con cientos de plantas en cada uno.

La gastronomía, por su lado, fue confiada al restauranteur milanés y estrellado chef Michelin, Andrea Berton, quien creó un menú inspirado en la región que incluye pescados frescos del propio lago, hierbas cosechadas en la huerta, quesos y carnes de productores locales de la región de Pianura Padana, más conocida como el Véneto, famosa por su risotto y productos frescos. El restorán está ubicado a nivel del agua y tiene una amplia terraza al aire libre, que durante los meses de verano, recibe luz natural hasta las diez de la noche. Ahí también se sirve el desayuno de los huéspedes. Más allá se encuentra el spa, proyectado sobre la antigua “dársena” –el tradicional garaje de barcos revestido en piedras, común en las construcciones a orillas del lago– con servicios de masajes y enormes ventanales que van del suelo al techo, desde donde se ve el lago.
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