Del 20 al 26 de abril, Milán reafirmó que es la capital del diseño. En una nueva versión de la Milan Design Week, los espacios más emblemáticos de la ciudad fueron la plataforma ideal para innumerables lanzamientos y colaboraciones inéditas entre diseñadores, arquitectos y artistas, quienes se tomaron galerías, palacios y casas privadas para demostrar cómo el diseño puede ir más allá del objeto y transformarse también en experiencia. Y fue este mismo mensaje el que se planteó en el Fuorisalone, que, a través del tema “Essere Progetto”, buscó transmitir que, en el diseño, las personas son las protagonistas y el proyecto es un proceso en constante evolución, capaz de redefinir la relación entre las personas, los objetos y el ambiente.
Entre las propuestas destacadas del Fuorisalone, que llevaron el diseño a generar nuevas experiencias, está la de Nilufar Gallery, referente internacional en diseño de colección, que en su sede Depot presentó Nilufar Grand Hotel, que reinterpreta el concepto de la hospitalidad del hotel de lujo, ambientando el espacio en donde los objetos tienen un rol central en la construcción de la experiencia.
The Eames House es otro imperdible que fue parte de la programación de Milan Design Week 2026 y que se puede visitar hasta el 10 de mayo en Triennale Milano. A través de material de archivo, imágenes, objetos y maquetas, la muestra invita a recorrer el trabajo y vida de la icónica dupla de diseñadores Charles y Ray Eames.
Una apertura exclusiva al racionalismo italiano
Una de las instalaciones más esperadas de este año fue la de la plataforma itinerante Alcova, conocida por activar espacios abandonados para presentar nuevos talentos, que en esta edición, además de elegir como sede el Hospital Militar Baggio, decidió abrir por primera vez al público Villa Pestarini, una residencia privada diseñada por un joven Franco Albini entre 1937 y 1939, que destaca como una joya del racionalismo italiano y la única vivienda proyectada por este arquitecto en Milán.


Durante una semana, fue posible recorrer los tres pisos de esta casa, ambientados con una selección de propuestas de diseño internacional que reinterpretan el espacio doméstico. El primer piso destaca por la gran luminosidad que le otorgan las paredes de vidrio translúcido, en un espacio donde la geometría abunda y donde una escalera de mármol es la protagonista. Es en esta sala principal donde la destacada diseñadora española Patricia Urquiola fue la curadora de una instalación que realizó en colaboración con Haworth y Cassina, para exhibir el icónico mobiliario diseñado por Albini y reeditado por Cassina, como la silla Luisa o la librería Veliero.


La cocina, de diseño versátil y atemporal, se mezcla con accesorios de la española Worn Studio, que le dan un toque artesanal y contemporáneo a la mesa. De la tina y ducha del baño emergen esculturas de hormigón de la artista Elisa Uberti, generando un espacio lúdico y onírico. Por las salas del segundo piso se pueden conocer colaboraciones que dan como resultado atmósferas únicas, como la de Issé junto a la diseñadora francesa Sophie Dries, que inundó una sala de lectura con un velo de yute para transformarla en un santuario.


Las materialidades son otro componente fundamental en las propuestas. Los japoneses AtMa presentaron sus sillas realizadas con pedazos de materiales que sobran de las construcciones para dar forma a verdaderas esculturas utilitarias, en las que se incorporan mármoles de tonos pasteles. Por otro lado, el dúo italiano Boccamonte presenta su primer mobiliario, que rinde homenaje a los diseños de 1960 de la arquitecta Luisa Castiglioni —discípula de Albini—, con una mesa y sillas hechas con madera de iroko.
Como novedad para 2027, los fundadores de Alcova, Valentina Ciuffi y Joseph Grima, anunciaron que activarán el primer espacio fuera de Italia, en lo que será la primera edición latinoamericana de Alcova durante la Art Week en Ciudad de México. El espacio elegido es un edificio de la década de 1930 ubicado en el barrio Juárez de la capital mexicana.
Los chilenos presentes en el Salone y Fuorisalone
Las colaboraciones entre las marcas de moda de lujo y diseñadores demuestran que esta plataforma es ideal para el cruce entre disciplinas. Prada vuelve una vez más a colaborar con el estudio de diseño e investigación Formafantasma y presenta una nueva edición de Prada Frames en la iglesia Santa Maria delle Grazie, la misma donde se ubica la icónica “Última cena” de Leonardo da Vinci. Para la cita se realizaron conversatorios en torno al tema de la producción de imágenes como elemento central de la cultura contemporánea y cómo se vuelve cada vez más ambiguo percibir lo real de lo artificial. Prada Frames – In Sight contó con la participación del artista chileno Alfredo Jaar para hablar sobre imágenes e imaginación política.
En Fiera Milano Rho, el SaloneSatellite reunió las propuestas de diseñadores menores de 35 años, donde el chileno Nicolás Romero, de Aiko Design, presentó un nuevo modelo de sus lámparas impresas en 3D. Su Númina Lamp fue premiada con una mención especial por integrar el simbolismo ancestral con la tradición artesanal del mimbre y crin de caballo, en la premiación que destaca lo mejor del diseño joven del mundo.
Por último, en Atelier Prato se presentó un pop-up de diseño argentino y chileno, organizado por Unión.e, una plataforma con base en Buenos Aires que conecta el diseño sudamericano con audiencias internacionales. Objetos de pequeña escala, que se mueven entre lo utilitario y lo escultórico, fueron parte de la muestra que reunió a Grupo Bondi ft ReReRe y Fernando Poggio, junto a D.I Gonzalo Díaz Malbran, Decasa Flores y Lucía Ayerbe.


Dentro de esta escena, destaca también la participación de la diseñadora y artista visual chilena Verónica Soto Fadel, cuyo trabajo explora el reflejo, la percepción y la relación entre los objetos y el paisaje, y que por segundo año presenta su trabajo en Milán.





