Son las favoritas de los famosos, entre sus clientes están Leonardo DiCaprio, Kate Hudson y Dakota Johnson, por nombrar algunos. Es que sus interiorismos no tienen nada de convencional, sino por el contrario: son eclécticos, combinan creativamente períodos, patrones y culturas, logrando espacios únicos, que parecen habitados hace mucho tiempo.

Se conocieron por casualidad en un bar del East Village en Nueva York y desde entonces son inseparables. “Fue amor a primera vista”, cuentan. Aunque Louisa Pierce y Emily Ward no estudiaron diseño, ambas compartían el gusto por la estética y el interiorismo, ese que hoy las une en Pierce & Ward y que las ha convertido en uno de los dúos más solicitado por los famosos.

Es que su estilo sale de lo convencional y aunque se caracteriza por ser elegante y excéntrico, a ratos, jamás pierde la comodidad. Pierce y Ward son las reinas de las mezclas y sus espacios eclécticos combinan ingeniosamente períodos, culturas, patrones y colores sin que lleguen nunca a verse demasiado decoradas. Para ellas el objetivo de lo que diseñan es que las casas parezcan como que las personas han vivido ahí hace tiempo.

Y llevan ya un tiempo lográndolo. Su historia como dupla empezó poco después de ese encuentro inesperado. Empujadas por sus amigos, decidieron unos años más tarde abrir su empresa en Nashville, Tennessee, donde se fueron a vivir en 2010 con sus familias. Sus propias casas ahí sirvieron como sus primeros proyectos. Desde entonces, su sello, aseguran, radica en “crear conexiones visuales entre el interior y el exterior: mezclar colores y patrones antiguos y nuevos y diferentes, combinando en un todo pacífico con cosas que son especiales para nuestros clientes y tesoros encontrados”.

Aunque trabajaron en muchas cosas diferentes antes, ambas aseguran que sus mamás tenían buen ojo para la decoración y el diseño, algo que les transmitieron. “Louisa está fuertemente influenciada por los viajes y los diseñadores de la vieja escuela como Tony Duquette y Gloria Vanderbilt. Yo me inspiro mucho en el arte y la moda, específicamente en el cine”, nos cuenta Emily, desde Los Angeles.

El éxito de lo que hacen no sólo se ha publicado en muchas revistas y las ha llevado a ser parte de la lista de los talentos más importantes de la arquitectura y el diseño que realiza todos los años Architectural Digest, la AD100, sino que también les ha permitido expandirse. Hoy, aunque trabajan juntas en todos los proyectos, Louisa sigue en Nashville, mientras Emily está a cargo de la oficina en Los Ángeles. Además tienen una tienda de objetos de decoración.

Y su lista de clientes famosos continúa creciendo. “¡Nos encanta colaborar con personas creativas!”, dicen. Leonardo DiCaprio, Kate Hudson, Dakota Johnson, Brie Larson, Lily Aldridge y Caleb Followill, son sólo algunos de los reconocidos personajes que han acudido a ellas para diseñar sus casas. Es que ellas mismas se mueven entre las estrellas: Emily está casada con el actor Giovanni Ribisi, con quien tiene gemelos, y Louisa con el músico y uno de los editores de Rolling Stone, Austin Scaggs, con quien también tiene un hijo.

Para ellas lo que las personas buscan cuando las contactan es “algo que no está demasiado diseñado y se siente más como si hubieran recolectado tesoros durante años de viaje y una vida bien vivida. Nuestra prioridad número uno es la comodidad y nunca seguir las tendencias. De esta manera, nuestros clientes no tienen que rediseñar sus casas nunca más”. En sus proyectos la arquitectura tiene una parte esencial. “¡El entorno construido influye mucho en la dirección del diseño! Es una colaboración constante entre lo que se construye y lo que se imagina”, afirman.

Aunque están con muchos proyectos por el momento y trabajando en un libro, todavía les quedan desafíos que les gustaría realizar, entre ellos, que les encarguen un hotel boutique. “Nuestro sueño constante es tener total libertad en el diseño, para que nuestros clientes confíen en nosotros para hacer lo que hacemos mejor”. Mientras, cuentan que uno de sus secretos y mejores consejos en términos de diseño es “no tener miedo de probar algo nuevo. La pintura es una forma muy fácil y económica de transformar un espacio de una manera audaz y, si no te gusta, ¡pintas de nuevo!”.

pierceandward.com