Simplicidad exótica

Una mezcla de su amor por el Oriente con su ciudad natal Copenhague, componen esta casa en Dinamarca de la diseñadora de moda Birgitte Raben.

Una casa que conjuga la simplicidad nórdica con el exotismo asiático. Así define su dueña, Birgitte Raben su casa en Copenhague. Y por muy contradictorio que suene, todo tiene su explicación.

Se crió en Copenhague y a sus 23 años descubrió su vocación durante un viaje a Asia. Birgitte Raben es diseñadora de moda e interiores, pero antes de ser exitosa, vendía diseños de otros artistas en su auto.

En 2007 la diseñadora consolidó su carrera con el lanzamiento de su propia firma de moda Raben Saloner. Esta danesa explora a través de su vestuario los confines de la feminidad en las zonas más ignotas de Bali o Katmandú.

Según explica en entrevista con El País Semanal, durante la mitad del año busca inspiración en Oriente para comprender «otras dimensiones de ser mujer».

Y su casa no se queda fuera de la inspiración. Los ángulos rectos de la arquitectura que componen su casa, se compensan con las curvas de gran parte de sus muebles. Las paredes blancas encuentran el contrapunto en las telas y detalles de intensos colores, y los elementos más íntimos como sillones y cojines se cubren de cuero, seda de Tailandia y ganchillo ibicenco.

De esta manera, Birgitte Raben abraza toda lo que le sugiere el Oriente, venga de donde venga, hasta crear un vínculo emocional.