Tres emprendimientos que rescatan antiguos bordados para la casa

Un grupo de amantes de la mantelería antigua hoy los rescata y vende a través de redes sociales. Aquí tres mujeres que convirtieron este pasatiempo en un negocio.

Así como muchas personas hoy intentan comprar solo ropa usada o de segunda mano como una medida que tiene un gran impacto en el medio ambiente, también hay quienes han llevado esta tendencia a la mesa. Manteles y delantales con bordados de esos que solo se hacían en el siglo pasado, son rescatados y reparados, para luego ser reutilizados en mesas que son, literalmente, únicas. Aquí, tres tiendas que siguen esta tendencia en Chile.

De los Apeninos a los Andes

Alejandra Hernández, periodista (42) es la fundadora de esta tienda que hoy, desde Viña del Mar, vende manteles, sábanas de lino, cubrecamas y cortinas antiguas. Siempre le gustó la estética vintage, busquilla y coleccionista hace un año decidió vender. “Publiqué un par de cosas y al día siguiente ya tenía todo vendido”, recuerda. En diciembre renunció a su trabajo y hoy no solo busca, también recupera. Compra fardos en la ropa americana o europea y luego las zurce y desmancha en un largo y dedicado proceso. Acaba de sumar una nueva línea de piezas vintage, las que importa directamente desde Alemania e Italia. “He tenido el privilegio de encontrar piezas únicas hechas  a mano, con técnicas como el punto filet (crochet), el bolillo, un tejido con palillos que se van entrelazando sobre un dibujo o con bordados a mano”, cuenta. En Instagram, @delosapeninos_a_losandes

 

Pistila Bazar

Pamela Sandoval (30) abrió su tienda virtual en 2016 vendiendo solo enlozados y en 2018 sumó mantelería de segunda mano, con piezas que recolecta en ferias libres de Santiago y luego deja impecables para su venta. Uno de sus productos estrella son los delantales alemanes Dirndl, tradicionales de los alpes. “Amo los delantales, partí con mi propia colección que luego decidí vender. No solo hay un rescate de técnicas, también una ética medioambiental al reutilizar”, cuenta esta diseñadora industrial. En Instagram, @pistilabazar

 

Rocío Deco Tienda

Luego de quedar sin trabajo y con su hija Rocío de solo tres meses, Jenifer Fernández (34) puso a la venta sus propias piezas de vajilla antigua que tenía guardadas. De eso ha pasado más de un año, y hoy esta es su principal fuente de ingresos. A los platos y tazas sumó mantelería. “Me di cuenta que la mantelería antigua tiene bordados hechos a mano que hoy no encuentras, y eso combinado con la vajilla antigua viste la mesa de una forma increíble. Es por ello que yo los recolecto, desmancho, reparo y los rescato para que vuelvan a vestir una mesa y sigan haciendo historia”, cuenta. No solo busca en ferias, sino que varias clientas la contactan para ofrecerle cosas que ella selecciona y comercializa a través de su Instagram. Vale la pena mirar los manteles con bordados richelieu, antigua técnica cuya principal característica es que una vez dibujado un diseño en la tela, partes de éste se quedan bordadas y partes perforadas. Radicada en Valparaíso despacha a todo Chile. En Instagram, @rociodecotienda