Un increíble restorán vegano decorado por la oficina Grisanti Cussen

Casa Sanz es el nombre del segundo restorán del Hotel Bidasoa, que fue proyectado en plena pandemia por la oficina de Hugo Grisanti y Kana Cussen. Con una propuesta más relajada e informal y una carta completamente vegana, es un lugar que hay que conocer.

Justo en el primer encierro de la pandemia, la oficina de diseño de interiores de Hugo Grisanti y Kana Cussen empezó a trabajar en un nuevo proyecto para el hotel Bidasoa (@hotelbidasoa). Con la confianza que tienen –fueron ellos también los encargados de decorar el hotel y el restorán– pudieron involucrarse desde el inicio en este nuevo proyecto, que todavía no estaba tan claro. “Me fui a vivir a Bidasoa unos meses”, cuenta Hugo Grisanti. “Ahí empezamos el primer boceto, encerrados en el hotel. Fue súper rico, porque estábamos trabajando in situ, junto con el chef, para definir hacia dónde apuntaba el lugar”.

Uno de los objetivos que se plantearon fue que este nuevo restorán fuera completamente distinto al que ya existía en el Bidasoa. “Tenía que ser más relajado que el salón, pet friendly, que no fuera con reserva. La idea era llevarlo a un público más joven de espíritu”, cuenta Grisanti. Con esa idea en mente, empezaron a pensar cómo se vería el Casa Sanz, como lo bautizaron. “En las primeras reuniones definimos que uno de los pilares era el tema de lo onírico, que se asocie a los sueños, a lo irreal, a la magia. Que fuera un lugar súper abierto a todo tipo de creencias”.

La iconografía que diseñaron especialmente para este proyecto incorporó algunos elementos de las cartas del tarot y una paleta de colores pasteles, cálidos, livianos y suaves. Diseñaron los papeles murales, los individuales y todas las gráficas, y los muebles los trabajaron en una alianza con Sur Diseño. “Sentimos que necesitábamos diseñar todo nosotros”, cuenta Grisanti.

Es que el Casa Sanz no es un restorán típico, partiendo por la propuesta gastronómica: es vegano, centrado en el concepto de comida que sana. Aquí las algas de mar, las verduras y los hongos son protagonistas de los platos, que buscan generar un impacto en el metabolismo. Además, como en su nombre lleva el apellido de la familia dueña del Bidasoa, siempre trataron que se sintiera como una invitación muy cercana. “Ellos te reciben, te invitan, súper del espíritu de la familia de atender”, cuenta Hugo. De hecho, al llegar te ofrecen una champaña que va a nombre de la casa, para potenciar este lugar de encuentro. 

“La experiencia ha sido buenísima y la recepción ha sido realmente espectacular”, dice Grisanti. Además, se hacen charlas, lanzamientos, música en vivo… Siempre hay algo pasando. ¿Un consejo? No se pierdan los baños. Como siempre en los proyectos de Grisanti Cussen (@grisanticussen_cl), son toda una experiencia. “Jugamos con el colorido y la iluminación. Es el lugar donde uno tiene que verse increíble”, dicen. La selfie en el espejo es casi inevitable.