Incubadora de ideas

Incubadora de ideas Revista ED

Constanza Güell y Nicolás Mardini llevan una vida dedicada al mundo del arte y están detrás de Mutt, una plataforma que tiene un poco de galería, de art dealing y de gestión. Su fin: acercar el arte a la gente, para lo que están constantemente generando proyectos, como la instalación interactiva de Christian Lira que presentaron recientemente en Ch.ACO 2013.

Escondido detrás del Cantagallo, con el número 8 en la puerta, está este estudio: un espacio luminoso, lleno de obras de artistas como Matilde Pérez, José Balmes y Carlos Leppe. Se trata de la sede de Mutt, una plataforma de arte cuyo nombre es una alusión al seudónimo que usó Marcel Duchamp para firmar su famoso urinario. Sus creadores son Constanza Güell, curadora y gestora cultural, quien lleva más de 12 años vinculada al mundo del arte, y Nicolás Mardini, sociólogo que empezó como art dealer a los 18 años, cuando el artista Francisco Smythe le pidió que vendiera sus cuadros. Hace un año, unieron sus fuerzas para sacar adelante este proyecto que tiene un poco de galería, un poco de art dealing y otro de gestión. “Nos asociamos bajo este paraguas para dedicarnos al mercado del arte trabajando como si fuera una boutique con nuestros clientes, para desarrollar proyectos, y para armar un grupo de artistas jóvenes a quienes apoyar. Por eso es una plataforma, porque es un lugar donde se gestan ideas”.

Acompañan a grandes coleccionistas en su búsqueda de obras y también asesoran a cualquiera que quiera invertir en arte ajustándose a su presupuesto y asegurando autenticidad y calidad. “Nuestro valor agregado es ser transversales tanto en términos de obras como de clientes. Trabajamos con cuadros de artistas que vienen saliendo de la universidad hasta con piezas que valen varios millones de pesos”. Su trabajo consiste en generar vínculos con todos los agentes del arte: galeristas, artistas, curadores y coleccionistas y su motivación es acercar el arte a la mayor cantidad de gente posible. Con este fin desarrollan proyectos especiales, como actividades Pop Up en sectores como Bellavista, o el Barrio Italia, fiestas donde se mezclan los DJs con el arte, o la residencia que hicieron a principios de este año en una casona en la plaza Camilo Mori. “Nos vinculamos a la música y otras manifestaciones culturales que tienen más llegada a las generaciones más jóvenes. El arte se ha puesto muy hermético. Nosotros tratamos de hacer más amable ese mundo y que la gente conozca a los artistas jóvenes”.

Su última aparición fue en la feria Ch.ACO con un stand en los Pop Up Spaces. El lugar estuvo destinado al Proyecto Masa del artista Christian Lira. Una instalación interactiva donde los espectadores intervenían la obra según entraban o salían del lugar. “Es la segunda etapa de un trabajo bien interesante de este artista. Christian creó un software que capta el movimiento y lo plasma en imágenes. Es una obra viva”. Además, aprovecharon la instancia para lanzar el catálogo Mutt con los 12 artistas jóvenes que apadrinan. “Mutt los apoya acompañándolos, enseñándoles y generando instancias como ventas o este catálogo, por ejemplo”. Con éstos generan una relación de sociedad más que de exclusividad, lo que les da la libertad de trabajar con quien quieran. A ellos sólo les interesa que les vaya bien. “Hacemos una suerte de trabajo de trampolín en esta sección semillero”.

En este año de trabajo la evaluación es más que positiva. Para este verano ya están pensando en hacer una segunda residencia. Su proyección es clara: lograr que cada vez más gente compre arte y que éstos se transformen, ojalá, en coleccionistas.