Matilde Benmayor

Pensó en estudiar Diseño, pero se decidió por el arte, un tema que corre fuerte en su familia. Hija del reconocido artista chileno Samy Benmayor, Matilde ha logrado desmarcarse del trabajo de su padre, creando un universo de imágenes y obras muy propio, donde el estudio del origen de la forma es su motor. Hoy es de las artistas sub30 que hay que tener en la mira y Nigredo, su próxima exposición en la galería XS, es un imperdible de la cartelera cultural.

Vienes de una familia donde el arte es un tema importante. ¿Cómo empezó tu relación con el arte?

Ha sido parte de mi vida siempre. En mi casa de niña había pinturas enormes, otras más chicas, pero bien expresionistas, con mucho color, que llamaban la atención de cualquier niño. También había muchas esculturas, como una vaca en un bote amarillo y otras cosas. Y mi papá nos llevaba a mi hermano y a mí una vez al año a su taller y a Fantasilandia… Para nosotros era lo mismo.

¿Cuándo te diste cuenta que querías ser artista? ¿Hay algún momento clave o siempre lo supiste?

Al principio pensé en estudiar Diseño, creo que porque me daba miedo ser artista. Pero finalmente entré a estudiar Arte como primera y única opción. Entre medio lo dejé y me fui a bailar flamenco a Sevilla. Una vez ahí, bailando flamenco, me di cuenta que lo que más quería era ser artista visual y volví a terminar mi carrera.

En este minuto, ¿cuál es la temática que te mueve como artista?

Creo que si tuviera que definir algo como la temática diría que soy una investigadora de la forma. En la exposición Nigredo hay un conjunto de cerámicas pequeñas que son los distintos intentos por descubrir una forma que sea esencial, como una aproximación al origen de la forma. Este trabajo de la exposición es importante porque logré traspasar todos esos dibujos que estaban antes en telas y papeles a una forma volumétrica que ahora se puede tocar.

¿Cómo fue el proceso para esta exposición? ¿De dónde nace el concepto de Nigredo?

Hace mucho tiempo que estaba buscando algún material para poder hacer esculturas y cuando me metí al taller de cerámica Huara-Huara me gustó mucho y quise hacer la próxima exposición en ese material. Al principio era un poco loco, porque me metí en mayo y la exposición era en septiembre. No sabía que la cerámica era un proceso tan lento, pero eso fue lo que me cautivó, porque lo relacioné con la alquimia. En la alquimia Nigredo es una fase de la transmutación de la materia.

La exposición Nigredo estará en la galería XS hasta el 8 de octubre.