Hace tiempo que llenar los espacios de color a niveles inmersivos está de moda. Si bien hace un par de años esta tendencia, llamada color drenching, comenzó a masificarse, su historia es antigua. Heredando técnicas históricas de interiores europeos en los que se buscaba unificar diferentes elementos —desde muros y techos hasta detalles como molduras, puertas y repisas—, fueron marcas de pinturas como Farrow & Ball y Benjamin Moore, interioristas como las inglesas Laura Stephens y Nicola Harding y redes digitales como Instagram, Pinterest y, más recientemente, TikTok, quienes ayudaron a masificar la idea de inundar en color dormitorios, livings, comedores y, en realidad, cualquier espacio de la casa.


Fotos: Laura Stephens


Foto izquierda: @thesofaandchaircompany. Foto derecha: Lavender and Laurel Home
Visualmente, el color drenching logra crear continuidad y reducir el ruido visual. Si antes se usaba el color para resaltar detalles en espacios blancos y sencillos, ahora se transforma para generar atmósferas completas. Verdes en diferentes tonos, azules profundos y grises oscuros inundan imágenes en Pinterest —se suele usar el término moody para describir el ambiente que se genera en estos interiores—, mientras que en versiones más atrevidas aparecen rojos, rosados, celestes y amarillos. Cada color ofrece un universo distinto de sensaciones: algunos generan calma y contención; otros, energía y dramatismo.


Fotos: @andrewjhow
También hay algo interesante en cómo esta tendencia cambió la relación con el color dentro de la casa. Durante años, pintar un espacio completo se veía como una decisión demasiado intensa o difícil de mantener. Hoy, en cambio, el color se entiende como una herramienta para construir identidad y transformar completamente la percepción de un ambiente. Pintar cielos, marcos y molduras del mismo tono ya no se siente exagerado, sino acogedor y envolvente.
El color drenching ha ido evolucionando hacia manifestaciones menos radicales de lo que se veía en un principio: paletas suaves, distintos tonos de un mismo color —conocido como double drenching— y una combinación con patrones y texturas están elevando esta tendencia a un lugar en el que hay cabida para todos quienes quieran experimentar con esta tendencia que comenzó sintiéndose arriesgada y se transformó en una manera de armar ambientes acogedores y con un sello personal fuerte.



