Cinco miradores para visitar en Chile, por Ladera Sur

En diversos espacios naturales de Chile existen vistas alucinantes: volcanes imponentes, lagos cristalinos, bosques frondosos o montañas nevadas forman parte de lo que define a los innumerables paisajes que entrega la geografía nacional. Para poder apreciarlos, se han construido miradores a lo largo del país que son, sin duda, una parada obligada. Aquí compartimos cinco de estos lugares que combinan distintas estructuras que dialogan con el paisaje.

1. Mirador en el sector de Pampa Chucuyo/Parque Nacional Lauca

Este mirador nos lleva hacia el extremo norte de Chile, en los paisajes del Parque Nacional Lauca, en la Región de Arica y Parinacota. Ubicado en el sector de Pampa Chucuyo, este lugar fue construido hace décadas por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y tiene una escultura de una zampoña y una quena que llaman la atención junto a las terrazas. Más allá de eso, a lo lejos, se imponen los nevados de Payachata (dos hermanos, en aymara), también conocidos como los volcanes Parinacota (6.380 msnm) y Pomerape (6.282 msnm).

La leyenda dice que los protagonistas de la vista de este mirador son un príncipe y una princesa de tribus rivales que se amaban, pero como era una relación imposible, los asesinaron. En respuesta, la naturaleza hizo llover por tres días y tres noches, provocando inundaciones que arrasaron con las tribus, cuyos antiguos hogares dieron lugar a los lagos Chungará y las lagunas de Cotacotani y, en las tumbas de los príncipes, se elevaron los volcanes Parinacota y Pomerape.

Este es el primer mirador vehicular de la carretera internacional CH-11, que está también dentro de la Reserva de la Biosfera Lauca. La entrada no tiene costo, ya que en el Parque Nacional Lauca no se cobra ingreso, según información de la Corporación Nacional Forestal (Conaf).

 

2. Mirador Glaciar Exploradores/Parque Nacional Laguna San Rafael

¿Quién no ha querido conocer el glaciar Exploradores, en la Región de Aysén? Algunos se aventuran en tours para recorrerlo sobre el hielo. Otros, prefieren verlo de lejos y, simplemente, tener una vista que dé una panorámica de toda su grandeza. Es que, tal como mencionan desde la Ruta de los Parques, está inmerso en un mosaico de fiordos, canales, islas, esteros y hielo del Parque Nacional Laguna San Rafael, que es la puerta de entrada al Campo de Hielo Norte.

Llegar al mirador es pasar por un trekking a través del bosque nativo por cerca de 1 kilómetro. Se trata de un recorrido de dificultad media-fácil que lleva a una estructura de madera donde se puede ver el glaciar y sus colores azules y verdes que deslumbran en el paisaje. Esta parada es ideal para los aficionados a la fotografía.

¿Cómo llegar? Hay que averiguar con Conaf si es que el sendero está habilitado antes de ir. Para llegar hay que dirigirse al Parque Nacional San Rafael, desde Coyhaique en auto por la Ruta 7 hasta Puerto Río Tranquilo y seguir por la Ruta X-18 al Valle Exploradores. El precio es el de la entrada al parque. Como referencia, los adultos pagan $4.100.

 

3. Mirador Douglas Tompkins/Parque Nacional Patagonia

Una postal privilegiada al lago Cochrane con el cerro San Lorenzo a lo lejos es lo que entrega el mirador Douglas Tompkins, en el Parque Nacional Patagonia, en la Región de Aysén. Según información de la Fundación Rewilding Chile (ex Tompkins Conservation), este mirador se construyó en 2016, a meses de la muerte de Douglas Tompkins, ya que este lugar del sector Tamango era uno de sus favoritos por la vista y la lejanía.

Douglas fue quien lo diseñó junto al arquitecto Francisco Morandé. Fue construido con maderas reutilizadas de laurel y ulmo, con un techo de cobre que con el tiempo envejece y adquiere un color que se mimetiza con el ambiente. Es un lugar que da refugio ante las lluvias y vientos de la zona, y sigue la línea de la arquitectura del parque, que busca generar un impacto mínimo.

Es una estructura imperdible de la Patagonia, a la que se llega por un desvío de la Ruta X-83, muy cerca de la frontera con Argentina. El camino requiere autos 4×4 y hay lugares en los que es más peligroso. Desde ahí se puede seguir hacia el lago Chico. Se recomienda hablar con los guardaparques sobre las condiciones del camino antes de subir. El valor es el de entrada al parque. Como referencia, un adulto paga $4.200.

 

4. Muelle de Chiloé/Muelle de la Luz

Este mirador nos traslada a lo más profundo de Chiloé, en la Región de Los Lagos. Esta estructura de madera tiene una vista privilegiada hacia el océano Pacífico y la desembocadura del río Chepu. Desde él, se siente el viento en la cara, se ven las olas a lo lejos y los bosques que se unen con Duhatao hacia el norte. Al sur, se puede observar la parte oeste del Parque Nacional Chiloé.

Su origen, según se explica desde la Municipalidad de Ancud, data del año 2000, cuando en la zona no había más que bosque y los lugareños vieron luces que aparecieron desde el mar. Fue un misterio que le dio el nombre a este muelle, que estuvo a cargo del escultor Marcelo Orellana Rivera (el mismo que realizó el Muelle de las Almas), y que fue apoyado por el Sindicato de Pescadores Artesanales Mar Adentro de Río Chepu.

¿Cómo llegar? Desde el Puente Anguay se toma una navegación que se contrata con marineros locales y que dura cerca de 25 minutos, con vistas al bosque hundido y los árboles que adornan las orillas. Una vez que se desembarca, el camino hacia el muelle es de alrededor de 10 minutos de caminata a un lado del mar. Se puede ver aves cruzando el camino, mientras uno va hacia el muelle. Precio: $5.000 la navegación (ida y vuelta) y $2.000 la entrada al muelle.

 

5. Mirador Pata Choique /Lonquimay

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El mirador Pata Choique nos ubica en uno de los puntos más altos de la cordillera de Las Raíces, en la Región de La Araucanía. Frente a él hay una hermosa panorámica que de frente deleita con el volcán Lonquimay (2.865 msnm), que se ve acompañado en el paisaje de otros volcanes como el Tolhuaca (2.739 msnm), el Sierra Nevada (2.554 msnm) y el Llaima (3.195 msnm). Una vista que nos entrega también la postal de los bosques de ñirres, coihues y araucarias, entre otras especies, mientras estamos sobre el puente de madera que conforma este mirador.

Parte de una comunidad pehuenche y emplazado a más de 1.700 metros de altura, este lugar es una visita imperdible si se quiere recorrer la Araucanía andina. Si bien cada época tiene sus propios colores, en invierno todo el paisaje se cubre de blanco. Se puede llegar a él ingresando a la cuesta Las Raíces desde Lonquimay o Malalcahuello. Precio: $3.000.