En La Serena, un museo recién premiado que vale la pena conocer

El Museo Arqueológico de La Serena es un verdadero tesoro escondido en la Región de Coquimbo. Con una colección de más de 1.500 piezas, acaba de ser remodelado y reconocido en la categoría exhibiciones y museografía, por Chile Diseño.

Tras más de dos años cerrado, el Museo Arqueológico de La Serena (MUARSE) ha vuelto a abrir sus puertas, con renovados espacios y mejoras que dan un nuevo valor a su amplia colección.

Creado en 1943, el MUARSE fue concebido con el objetivo de resguardar e investigar el patrimonio prehistórico regional. Once años después tuvo su propio edificio, —ubicado en la esquina de las calles Cienfuegos con Cordovez, en la zona típica de La Serena— el cual es hoy Monumento Nacional.

Ahora, después de 67 años, el lugar fue sometido a una profunda remodelación, que conjugó nuevos diseños de ambientes y espacios y un minucioso trabajo museológico. Este desarrollo lo hizo merecedor del primer lugar “Exhibiciones y museografía”, en la categoría Diseño de Ambientes y Espacios del concurso Chile Diseño, que premia los mejores trabajos a nivel nacional en el rubro.

La oficina a cargo de la museografía fue Encaje, oficina de larga experiencia en esta área. El proyecto lo ganaron en una licitación en 2017 para reorganizar ciertas cosas y terminaron diseñándolo completo. Todo  de la mano de un equipo multidisciplinario: a cargo de la iluminación estuvo el taller LLD; la gráfica la resolvió Deo; y los interactivos la empresa Eduk. “Nada sería posible sin el trabajo de la Subdirección de Museos. Andrea Müller, Javiera Maino y Natalia Hamilton, hicieron el guión museológico y nos ayudamos mutuamente durante todo el proceso de diseño y de producción”, relata Felipe Ovalle, arquitecto y socio de Encaje. 

El resultado es un museo que conjuga estética —todo está minuciosamente diseñado—, con una colección superior a las 1.500 piezas con un alto valor patrimonial que se aprecian en un dinámico recorrido que tarda cerca de 40 minutos. 

El trabajo que se hizo incluyó el diseño, construcción e instalación de vitrinas y estanterías de conservación, las escenografías, la producción e instalación de la nueva gráfica y finalmente la producción e instalación de soportes para la colección del MUARSE. Fueron más de tres años de trabajo para llegar al resultado final. 

 

¿Qué ver?

En 600 metros cuadrados, hay cuatro grandes salas. Cada una con una temática: tres de prehistoria en orden cronológico y otra que aborda la historia de la arqueología regional e historia del museo.

Imperdible es la colección de cerámica de la cultura Molle, que se reconoce como el primer grupo que hizo cerámica en la región. Se trata de un trabajo con una manufactura más fina y delgada que la de los Diaguitas. En el museo se pueden apreciar diversas piezas: jarritos, platos, botellas, una vasija con una cara triste, con caras de animales. 

También vale la pena detenerse en la vitrina de cerámicos Diaguitas, para contemplar el trabajo de patrones que hacían en piezas como vasijas, jarros pato, entre otros, que hoy se lucen en las vitrinas recién inauguradas.  

“Los museos regionales son un espacio para la comunidad y, en particular, éste es uno que se puede visitar varias veces. En cada recorrido se descubre algo nuevo”, sentencia Andrea Müller, Encargada del Área de Exhibiciones de la Subdirección de Museos. 

De martes a viernes, de 10:30 a 17:30 h de manera continuada. Gratuito.

En Instagram, @muarse