Los murales de CONILARS son una explosión de color que revitaliza los espacios públicos

Con algo tan básico como la pintura, la artista y muralista Constanza Larenas logra revitalizar espacios públicos de gran escala que están deteriorados u olvidados. Cuando uno de sus trabajos de arte urbano está terminado, nace ahí una nueva forma de vida y la comunidad alrededor lo agradece. 

La artista Constanza Larenas (36), más conocida como CONILARS, es ilustradora, muralista, hace prints, serigrafías, cuadros y estampados textiles. Su arte es versátil, sus obras mezclan figuras geométricas, vegetación y abstracción con una paleta de colores vibrantes y muy bien combinados. Ha pintado silos, edificios, multicanchas, grandes muros e incluso el puente de Escuela Militar, reactivando espacios deteriorados a través del arte urbano. 

Hace 12 años, y cuando estaba recién titulada, pintó uno de los muros de la sala de espera del sector pediátrico del hospital Padre Hurtado junto a su amiga, también artista y muralista, Trinidad Guzmán (@holaleon). El impacto positivo de los niños y el personal del hospital fue lo que motivó a Constanza a introducirse en el mundo del muralismo. Nunca le entusiasmó el tema de las galerías y la idea de venderle un cuadro a solo una persona, en cambio, sí le llamaba la atención el arte público. “Vas caminando, tomas todos los días la misma micro, y de un día para otro hay un mural en el paradero. Eso genera cultura y que el arte sea más democrático y accesible para todos”, explica la artista. 

De ahí en adelante, junto a Trinidad Guzmán, comenzaron a experimentar ofreciendo su trabajo de manera gratuita para hacer un portafolio. Luego de eso no pararon y se empezaron a hacer cada vez más conocidas bajo el nombre Están Pintando (@estanpintando_.). “Era revelador el hecho de que dos mujeres jóvenes estuvieran pintando murales colorinches. Tampoco teníamos un discurso político fuerte, sino más bien ligado con la arquitectura y el activar espacios”, cuenta CONILARS.  

Uno de sus trabajos favoritos es la revitalización de un silo abandonado en medio de un campo de maíz en Villa Alegre, en la región del Maule: una torre de hormigón de 20 metros de altura que hace aproximadamente 120 años servía para almacenar el alimento del ganado y que hoy es un atractivo turístico en la zona. En torno a la reactivación de este espacio se creó una ruta de ciclismo que la comunidad de vecinos disfruta como un nuevo panorama. Este fue un proyecto a gran escala impulsado por la Facultad de Artes de la Universidad de Talca, donde se pintaron 20 silos; el de CONILARS luce hongos sobre un fondo negro que realza los distintos colores y formas de cada especie. 

Aunque los murales de Constanza sean de diseños y colores versátiles, la artista se esfuerza por idear proyectos que sintonicen con el paisaje. “A mí me gusta que la obra tenga relación con el entorno, que converse, que no sea un proyecto aislado, sino que tenga un diálogo con la arquitectura, con la gente y con la historia del lugar”, agrega. La muralista admite que el proceso de planificación es en lo que más se demora, mientras que la ejecución del mural difícilmente sobrepasa las dos semanas. 

Actualmente Constanza vive en Carlos Antúnez con Providencia, justo donde el año pasado pintó una de las torres para una campaña de United Colors of Benetton, una experiencia que también considera como una de sus favoritas gracias al impacto social que generó. “Todos los vecinos estaban muy contentos de que pintáramos y ahora ellos mismos me proponen pintar los basureros, maceteros, balcones y bancas. Se fue generando un interés por recuperar otros espacios deteriorados”.

A futuro le encantaría trabajar en un circuito de arte más grande, en colaboración con otros artistas y difundir la reactivación a otras regiones: “Hay que atreverse a pintar muros más grandes, la gente no entiende que no todo es vandalismo. Existe algo bien hecho y hay un montón de artistas talentosos”, dice. Además de su trabajo como muralista, Constanza creó Planeta Lars (@planetalars), donde vende reproducciones en papel, prints, serigrafías y obras más accesibles para gente que quiere comprar su arte, pero se le hace difícil invertir en un original.