La casa de esta influencer chilena en Suecia está en constante evolución

La chilena Nicole Castillo tiene más de 65 mil seguidores en su cuenta de Instagram @amvalland, donde comparte su casa y su vida en un pequeño pueblo de Suecia. En esta cabaña, que cuando llegó no tenía ni siquiera un baño, descubrió su amor por la restauración, por la decoración y por la vida lejos del mundo.

Nicole Castillo es chilena y su marido, Andreas, es sueco. Se conocieron en Chile, en Iquique, donde estaban por trabajo, y el 2015 se fueron a vivir a Suecia. Claro que no se fueron a Estocolmo ni a Malmö, las ciudades más grandes y conocidas, sino a Byske, un pequeño pueblo al norte que tiene poco más de mil habitantes. Ahí, “en la mitad de la nada”, como dice Nicole, encontraron su casa: una cabaña metida en el bosque que, cuando llegaron, ni siquiera tenía baño; eran solo tres espacios: un living, una pieza y la cocina, en un terreno de 30 hectáreas.

Después de conversarlo, decidieron hacerse cargo ellos de la renovación y ampliación. Aprendieron de carpintería y construcción -aunque Nicole confiesa que en realidad ella es la de las ideas y Andreas es quien se encarga de concretarlas-, pidieron ayuda a sus amigos y conocidos y poco a poco fueron armando la casa que imaginaban. El proceso fue lento, porque Nicole estaba embarazada y porque había mucho trabajo por delante, pero con calma lograron convertir la cabaña en una casa con baño y un par de piezas más.

Fue en este proceso, con su hija chica, que Nicole empezó a impacientarse. Siempre había trabajado y la soledad y lejanía del bosque la tenían sin mucho que hacer. “Yo creo que me deprimí un poco, sin mi familia, mi tribu y en un lugar muy alejado. En vez de achacarme y sumirme en la depresión, decidí buscar algo que pudiera hacer con mi hija. Encontré en una de las construcciones que hay en el terreno (una especie de bodega) un mueble antiguo y lo empecé a arreglar. Eso me gustó”, cuenta Nicole. Después llegó otro mueble y al tiempo, otro más. Se empezó a correr la voz entre la gente del pueblo y de a poco Nicole decidió vender los muebles que restauraba. “Ahí empezó mi interés por la decoración. Empezamos entonces a buscar muebles en pueblos cercanos; aquí es como un museo viviente alrededor”. De hecho, cuando estaban renovando su casa, encontraron un muro empapelado con diarios de 1814; un verdadero pedazo de historia.

Fue en esa misma época que un día su marido le dio una idea: “¿por qué no te creas una cuenta de Instagram?”, le dijo. Así nació @amvalland, que hoy tiene más de 65 mil seguidores y donde comparte su vida, su casa y estilo de vida. Además, sigue con su tienda online, que ahora ha sumado también algunos muebles que compra en Hungría, cerámicas de Italia, objetos de Bélgica y también artesanías de creadores locales, que despacha por toda Suecia.

Esa es una de las razones de por qué su casa está en constante cambio. “Soy medio loca”, dice muerta de la risa. Pero un día en el living puede haber un sofá blanco y al día siguiente, uno naranja. “Mi marido ya ni siquiera me pregunta. Llegan las cosas y me pregunta dónde las instala”, cuenta. Es que su casa es también el espacio donde experimenta con la decoración, donde pinta muros y pisos (eso sí que lo hace ella), donde tiene libertad total para crear.

La última renovación en la que estuvieron concentrados fue la del living. Sacaron el cielo raso y dejaron a la vista un techo a dos aguas que le da mayor amplitud y que rápidamente se ha transformado en el protagonista de sus fotos. Ahora solo queda esperar para descubrir cuál será la siguiente aventura de esta familia.