La remodelación de este departamento en París es pura calidez y elegancia

En solo 125 metros cuadrados, este departamento remodelado por la oficina Kasha París es una lección de estilo. Además de restaurar muchos de los elementos arquitectónicos clásicos, la decoración fue pensada para lograr un espacio cálido, elegante y acogedor.

El barrio Saint-Germain-des-Prés, en París, es conocido por vida intelectual, cafés, librerías y galerías de arte. Y es justo ahí donde se encuentra este departamento de 125 metros cuadrados con todo el estilo parisino y un toque más moderno. 

La remodelación estuvo a cargo de la oficina Kasha París, que se especializa en departamentos en este barrio. “El departamento ideal en París combina el carácter icónico y la elegancia con el lujo práctico, haciéndote sentir transportado, pero completamente como en casa”, dicen desde Kasha. “Este es el arte del pied-à-terre, tanto nuestra pasión como nuestra profesión”. Alon y Betsy Kasha, el matrimonio fundador de la oficina, lo dice con propiedad: desde 2004 se han dedicado a remodelar más de 100 proyectos, siempre siguiendo esa misma consigna.

El trabajo en este departamento incluyó la restauración de muchos de los elementos clásicos que tenía, tanto arquitectónicos como decorativos, para devolverlos a su antiguo esplendor. Recuperaron el piso de parquet y recrearon algunas molduras tal como eran en la época de su construcción.

Uno de los grandes desafíos fue reimaginar la distribución de esta planta, para mejorar el flujo entre los espacios y hacerlo más funcional para la vida actual. Proyectaron entonces baños en suite para los dos dormitorios y además agregaron un baño de visitas con un toque único: está empapelado con papel de oro.

Para aprovechar la luz natural que entra a través de las grandes ventanas y tener una base neutra, los muros los dejaron blancos en todo el departamento. En el living se pueden ver muchas texturas y tonos cálidos, que funcionan perfecto con la madera del piso. Y sin dudas la protagonista del espacio es una gran chimenea antigua de mármol que ayuda a crear un espacio acogedor y elegante.

Y finalmente, en la cocina, que es también el comedor, ningún detalle se dejó al azar. Desde la elección de la cocina de la marca francesa Lacanche, hasta el muro de azulejos artesanales zellige y la gran mesa de campo, acá todo se pensó para sentirse como en casa. Pura calidez.