Matanzas, un lugar donde la geografía es la protagonista

Esta familia santiaguina decidió hacer un cambio de vida e instalarse en Matanzas, donde tenían una pequeña cabaña que usaban para ir los fines de semanaAhí han logrado involucrarse con la comunidadcrear una reservarecuperar el paisaje nativo y ahora están a punto de inaugurar un colegio que fomenta la conexión con el ecosistema natural. 

Rosario y su marido Ricardo empezaron a ir a Matanzas, en la región de O’Higgins, para aprovechar el agua y el viento. Al principio arrendaban una casita en el pueblo, pero cada vez se sumaban más amigos y ellos estaban fascinados con el lugar, así es que hace 14 años se construyeron una cabaña para ir los fines de semana. Y las estadías empezaron a ser cada vez más largas. Aunque vivían en Santiago, pasaban mucho tiempo en Matanzas y tenían varios emprendimientos en la zona, como el restorán La Lobera, junto a otros socios.

“En un minuto nos dimos cuenta de que necesitábamos más tiempo en Matanzas, nos hizo sentido venirnos a vivir acá. Por nuestros emprendimientos trabajábamos mucho el fin de semana y en la semana podíamos hacer deporte y más vida familiar”, cuenta Rosario. Para hacer el cambio definitivo a Matanzas, tomaron la cabañita que se habían hecho varios años atrás y la mejoraron. Junto al estudio de arquitectura WMR, hicieron una parte nueva y conectaron las dos construcciones. Así, la parte antigua quedó para los niños y en la parte nueva dejaron los espacios comunes y el dormitorio principal.

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