Piezas de invitados

No tiene que ver con el espacio, sino que con la preocupación de los dueños de casa y las ganas de compartir con los seres queridos.

Las casas de veraneo son la opción para ser creativos e innovar con todo lo que no se nos permite en la ciudad, en las casas más tradicionales. Y muchas veces, estos “segundos” hogares –aunque pasemos menos horas en ellos- son los lugares preferidos de la familia.

Y no sólo de los dueños de casa y sus hijos, sino que también de sus invitados. Cuando pensamos en una casa de veraneo, automáticamente la asociamos con largos almuerzos, familia, amigos. Es un lugar hecho para pasarlo bien y tener una pieza para recibir a los invitados habla mucho de la preocupación de sus dueños.

Pero hay que ser cautelosos, la idea es ser acogedor y hacer que todos se sientan como en casa. Por esto, una buena idea es usar colores neutros y tranquilos, para así esa habitación sea adaptable a mujeres, hombres, niños, adultos, personas de diferentes gustos y edades.

Otra opción es el look marino, algo que no pasa de moda y que también es muy apto para todos. Es una combinación decorativa y fresca.

Además del tema decorativo en sí, está todo lo relacionado con la buena atención: poner lindas sábanas, detalles prácticos como un buen velador o un lindo jarrito de agua para la noche, demuestran cariño y de verdad hacen la estadía más agradable.

El tamaño del lugar no es excluyente, siempre se puede poner una linda cama o un camarote… A veces ocupar al milímetro esos rincones perdidos le da una cosa más acogedora y vivida a un lugar. Todos los metros cuentan, ya que con un poco de gracias e ingenio se puede hacer piezas agradables donde caben muchos, pero sin transformarlas en un campamento.